10 EXPERIENCIAS DESASTROSAS COMO PADRES by @Trucosdemamás

trucos de mamas

Cuando somos padres nos caen todas las responsabilidades encima. Muchos de nosotros pasamos de tener una vida gloriosa a asumir cientos de cosas que jamás habríamos imaginado.

En nuestro día a día nos pueden pasar cosas surrealistas. @Trucosdemamás hemos decidido contar algunas de nuestras anécdotas más desastrosas en nuestra corta vida como madres.  Os aseguramos que son verídicas 100 por cien. ¿Os animaís a contar las vuestras?

  1. Hotel sin pañal

papel-higienico

La primavera pasada decidimos hacer una mini escapadita a Toledo de fin de semana. Algo cercano a la ciudad y que tuviese un lugar para que los niños pudiesen jugar. Preparamos la maleta e hicimos la cuenta de los pañales que podría gastar el bebé durante el fin de semana, pero no caimos en el error de que el pequeño podría estar “suelto”.

El domingo después de comer ya habíamos agotado todos los pañales. Cuando puse el último pense: este me aguanta hasta que lleguemos. Parece que el niño me oyó porque media hora más tarde ya había soltado todo lo que tenía dentro.

Entré en los baños del hotel y cogí un buen trozo de papel higiénico y lo puse a modo de compresa. A los diez minutos eso era el desastre.

Al final tuve que ponerle una de mis sudaderas a modo de pañal para que aguantase todo el camino de vuelta. Os podeís imaginar donde acabó la prenda.

Madre previsora vale por dos.

 

 

 2. Entierro a lo monje.

Hace unos días fuimos al entierro de un familiar cercano. Teníamos que ir y volver del pueblo el mismo día asi que cogimos mochila en mano y salimos de viaje sin preveer que no llevabamos ropa de cambio para el bebé.

El bebé vomitó en el camino y no teníamos nada para cambiarlo asi que tuve que ponerle una camiseta que llevabamos en el coche por si surgía la emergencia de limpar los cristales. Encima llevaba su cazadora que era lo único que se había salvado. El pobrecito parecía un monje con su traje marrón y su capucha.

No os imaginaís la vergüenza que pasé…..

 3. Actuación sin bragas.

Mi hija mayor tenía su primera actuación en el colegio y con las prisas de llevarla a tiempo a la misma se me olvidó ponerle las bragas. La niña iba disfrazada de pastorcilla y llevaba falda y unas medias asi que le dije que tuviese las piernas cerradas todo el rato. La pobre niña ni se movió durante el tiempo que duraron los bailes.

Al final de la actuación hablando con los padres algunos me decían ¿Tu hija es muy tímida no?….

4. En boca cerrada no entran moscas

Seguro que a muchos de vosotros os resulta familiar la típica situación en la que a vuestro hijo, sobrino o familiar se le ha escapado una frase desafortunada. Un día estabamos hablando con unos vecinos que han tenido un niño hace un año y tienen discursiones díarias.  De pronto cuando estabamos hablando con ellos mi hija tiró de la manga del jersey y dijo: “Mamá ese es el señor que dice papá que siempre está borracho”. Os podeis imaginar el mal trago que pasé.

5. Y de cenar…..lata de atún

A veces la desesperación de los padres hace estragos. Muchas tardes se convierten en un infierno: clases extraescolares, deberes, baño y cena hacen que cuando llegue la noche estemos agotados.  No es la mejor opción pero muchas noches las cenas se convierten en sopa, salchichas, empanadillas o palitos de pescado.

Un día mi hija dijo que quería algo diferente y le dije que cogiese una lata de atún. Ni corta ni perezosa se abrió la lata y se la empezó a comer. Desde ese día muchas noches pide LATA!! de cenar.

 

6. Correpasillos sangriento.

Todavía recuerdo como si hubiese sucedido hoy mismo cuando a mi hija le regalaron un correpasillos del osito Winnie The Pooh. Al subir unas pequeñas escaleras en el acceso del portal de casa,  el mango del juguete se soltó y la niña cayó rodando por ellas. Empezó a sangrar porque se había hecho una herida en el labio. Busqué asustada en el bolso para tapar la herida pero no tenía ni un pañuelo así que me quité la camiseta que llevaba para limpiar la sangre.

En ese momento bajaban dos vecinos del primero y una señora del cuarto. Y yo en sujetador en medio del portal…..

Afortunadamente lo importante es que la niña no se hizo nada y todo quedó en un susto.

 

7.- Las espinacas son para Popeye 

Con mi primer hijo todo era nuevo para mí y el hecho de que todo el mundo opinase sobre casi todas las cosas no ayudaba a relajarme. Hubo una semana que el niño solía hacer la caca verde y mi suegra empezó a hacer comentarios como “esta caca no es normal” o “¿has comido espinacas?”. La verdad es que en esos momentos ese tipo de comentarios no ayuda nada.

 

 

8.- Geranio contra el estreñimiento infantil

Seguramente a muchos os sonará de algo…..Cuando los más pequeños están estreñidos los padres, sobre todo si somos primerizos, nos empezamos a obsesionar si no hace caca en sus horarios habituales.

Solemos echar mano de los remedios caseros que nos han transmitido madres y abuelas y presas de la desesperación nos agarramos a lo que sea. Mi hijo mayor tuvo una etapa en la que estaba bastante estreñido y el truco del aceite o del masaje en la tripita no nos daba resultado. En una conversación con una prima hermana salió a relucir este tema y me dijo que ella había utilizado la técnica del geranio y funcionaba.

Inmediatamente me fui a recorrer todo el barrio en busca de algún geranio sin éxito.  Cuando acudí al pediatra al día siguiente me dijo que eso era una locura y que la rama de geranio no estaba esterilizada y podía tener bichos, asi que era peor el remedio que la enfermedad.

 

9.- Zapatillas dos tallas más pequeñas

Hace unos días compré las mismas zapatillas para mi hijo y para mi hija, aunque una con bandas azules y otras rosas. Con las prisas le puse al niño una zapatilla de cada numero y cuando íbamos a salir me dijo “mamá me duele mucho el pie”. Como voy pensando en mil cosas no había reparado en que la zapatilla de su hermana es de dos números menos que el que usa.

 

10. Salto mortal.

Mi sobrino es bastante delgado y pequeño, a diferencia de mis hijas que son talla XL. Mi marido está acostumbrado a cogerlas y jugar con ellas lanzándolas hacia arriba. Un día jugando con mi sobrino hizo lo mismo, pero no se dió cuenta de medir su fuerza y lanzó al niño tipo cohete y este se estampó contra el techo…  :0.

 

 

 

5 comentarios
  1. Verónica Reng
    Verónica Reng Dice:

    Que risa tus anécdotas, yo soy un desastre de madre así que muchas nonson ajenas para mi, casi siempre olvido llevar pañales o toallitas, o el cambio de ropa, mi hijo muchas veces sale de casa de mis amigas con camisetasnrosa con muchas florituras porque se queda sin ropa y es lo que hay, una vez también recurimos en pleno Madrid a una sudadera del padre porque no llevábamos cambio. De momento el pañal ha tenido q aguantar el regreso a casa.

    Responder
  2. Ana
    Ana Dice:

    Desde que sabemos que estamos esperando un bebé queremos saber todo lo relativo a embarazo, qué hacer los primeros días del bebé y como criarlo y educarlo durante su crecimiento de la manera “perfecta” para q sean sanos, felices, listos, guapos, … en pocas palabras, queremos lo mejor para ellos.
    Para ello leemos revistas, hablamos con madres/padres en la misma situación, asistimos a clases de pre y post parto, compramos libros, escuchamos los consejos de nuestras madres (y a veces de nuestras suegras), e intentamos asimilar toda la documentación, el problema es que casi siempre todos estos datos son contradictorios entre sí.

    En mi caso, yo tenía mucha información, fue a las clases pre y post natales, leí libros como “mi niño no me come” “aprendiendo a ser padres” y el famoso libro de “duérmete niño”. Mi madre, como cualquier abuela opinaba constantemente, vecinas y amigas daban su opinión y, además durante años había visto cómo iban creciendo mis sobrinos, y cómo mis hermanos les educaban y cuidaban.

    Tanta experiencia, tantos conocimientos y tantas contradicciones, incluso entre estos libros de médicos expertos, (pero si incluso los cuidados del bebé eran distintos en las clases preparto entre mis dos hijos, y eso que sólo se llevan dos años) que hay momentos que no sabemos si estamos actuando de la mejor manera.

    Son nuestros hijos y nadie debe imponer la forma de criarlos.

    Mi humilde consejo, si es que sirve de algo, es que analicéis toda la información posible, cuanto más mejor, aunque los datos sean enfrentados, pero a la hora de actuar, dejad siempre que el INSTINTO, y el SENTIDO COMÚN sean los que os guíen.
    Como decía mi matrona: “somos la mejor madre para nuestro hijo”

    Responder
    • Trucosdemamas
      Trucosdemamas Dice:

      Si, lo peor es si la gente te mira y te pones mas nerviosa. La semana pasada sin ir mas lejos estaba en un restaurante (que no tenia cambiador) y dos chicas estaban en medio del pasillo cambiando a un bebé. Las pobres estaban apuradas pero los que pasábamos por allí les decíamos que no se preocupasen para tranquilizarlas.

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario