La primera vez que el médico del centro de salud me dijo que una de mis hijas tenía lombrices lo primero que pensé fue que era pequeña y no comía muchos dulces ni tampoco estaba en contacto con animales como para tener esos  parásitos. Nos recetó un medicamento llamado LOMPER el cual se debe tomar una cucharada todos los miembros de la familia y a los 15 días repetir la dosis.

En realidad, siempre hemos asociado las lombrices a estos dos factores: los dulces y chucherías y el estar en contacto con animales domésticos, pero realmente se trata de una leyenda urbana.

Las lombrices son unos gusanos muy pequeños y finos que suelen aparecer entre niños de 3 a 6 años principalmente.  La infección se adquiere al ingerir, sin darse cuenta, los huevos microscópicos de los mismos. Los huevos de las lombrices se encuentran en las manos de las personas que están infectadas (casi siempre en las uñas) y en todos los objetos que pueda tocar con ellas: por ejemplo, juguetes, toallas, ropas de cama, alimentos, vajilla, vasos, superficie de pupitres, lavabos etc.

Cuando alguien se lleva a la boca los huevos, éstos llegan hasta el intestino delgado donde salen las larvas. Uno o dos meses después de la infección, las hembras se reproducen y ponen huevos. El lugar que eligen para hacerlo son los márgenes del ano, casi siempre por la noche. Son muy pegajosos. Se adhieren a la piel de la zona produciendo irritación y un picor muy intenso que obliga al niño a rascarse. De esta forma los huevos pasan a dedos, manos, uñas, pijama, sábanas etc.

También a veces provocan fisuras en el ano y son muy molestas para el niño.

Detección y Prevención: Un truco infalible para la detección de lombrices es una linterna28342561-red-flashlight-in-cartoon-style-isolated-on-white-background. Aunque os parezca mentira es el mejor método para ver si nuestro hijo tiene lombrices.  Si veis que puede tener estos parásitos cuando sea de noche ( son las horas en las que están más activas) y a oscuras enfocaís en el ano del niño el cañón de luz de una linterna (con la aplicación  que tienen los móviles es suficiente) y los pequeños gusanos blancos comenzarán a salir.

Aparte de este método hay otros que nos dan la alarma de que los niños puedan tener lombrices:

  • Los más frecuentes son el picor en el ano. Es más fuerte por la noche.
  • Suele picar también en el área de los genitales, que se irritan e inflaman por el rascado. En las niñas puede llegar a la vagina.
  • Otros síntomas como dolor abdominal, falta de apetito….

Para prevenir la aparición de Lombrices os recomendamos lo siguiente:

  • Lavado de manos, sobre todo después de ir al baño, antes de comer y lo más a menudo posible.
  • Después del tratamiento farmacológico: lavar con agua caliente la ropa de cama y de baño que estuvo en contacto con el niño sin sacudirla antes, para que los huevos no pasen al aire y se depositen en superficies.
  • Usar pijamas cerrados para que no se rasquen y no pasen los huevos a las manos y a las ropas de cama.

El Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha actualizado su calendario de recomendaciones sobre vacunas para 2015. Estas recomendaciones están dirigidas a pediatras, médicos, padres etc. y sería lo que las comunidades autónomas deberían administrar gratuitamente a todos los niños,  pero luego ya sabemos que en cada comunidad autónoma existe un calendario paralelo de vacunaciones, dependiendo de las políticas sanitarias y la financiación que se siga.

Si pincháis aquí podréis ver el calendario publicado para este año 2015 por el Comité Asesor de Vacunas en el que se recogen una serie de cambios con respecto al anterior.

Dependiendo de la comunidad autónoma a la que pertenezcáis tendréis derecho a unas u otras vacunas gratuitas, aunque en estos momentos los datos no están actualizados y aparecen los del año pasado. Podéis consultarlo en este enlace:

Vacunas por comunidades autónomas

 

En TRUCOS DE MAMÁS ya os hablamos del gran problema que existe al no estar subvencionadas muchas vacunas, en nuestro post ¿Cuánto pagas por la  la salud de tu hijo?

 

 

Llega el frío y con él nuestros peores enemigos: las toses y los constipados. Ya os hablamos hace algunos días en un post sobre los mocos, inseparables de los más pequeños desde que entran en la guardería o el colegio. Pero los mocos suelen venir acompañados de tos. Ya el año pasado mi hijo, propenso a coger todos los virus habidos y por haber,  estuvo una semana entera con tos y le compré uno de los jarabes antitusivos que venden en las farmacias sin receta médica y al final la tos no solo no desapareció, si no que derivó en bronquitis.

Siempre he consumido miel, pero hasta este momento no había pensado dársela al niño porque no recomiendan suministrarla a niños menores de un año.

Este año he empezado a darle miel para prevenir la tos y los temidos catarros. En un artículo publicado en el periódico El Mundo y firmado por Juan Casado jefe de Servicio del Hospital Infantil del Niño Jesús y profesor de pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid, se afirma que un estudio, publicado en la revista científica ‘Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine’ confirmó que unas cucharadas de miel son tan eficaces como el  dextrometrofano, el compuesto que contienen las gotas, jarabes y supositorios utilizados para la tos; además la miel puede utilizarse tanta veces como se quiera y no tiene ningún efecto secundario.

 

Esta mañana he visitado el Centro de Salud  para poner las vacunas de los seis meses a mi hijo. En la Comunidad de Madrid algunas de ellas ya no son gratuitas.

La enfermera del centro me ha comentado que muchas familias no pueden afrontar este gasto y algunas esperan unos meses para ahorrar el dinero necesario y poder ponerlas. Confían en la fortuna para que sus hijos no contraigan ninguna de las enfermedades que pueden provocar el hecho de no cumplir con el calendario de vacunaciones de una forma rigurosa.

Las vacunas en bebés son obligatorias a los 15 días, 2,4 y 6 meses y al año. Muchos de los que tenéis hijos menores de 2 años habréis tenido que pagar estas vacunas que  nuestro sistema sanitario  ponía de forma gratuita. Hablamos de las vacunas Rotatec y Prevenar. La primera es una vacuna contra el virus de la gastroenteritis recomendable si llevas al bebé a guardería. La segunda previene de enfermedades como neumonía, otitis agudas o meningitis.

El gasto en vacunas que supone el primer año de vida de nuestros hijos en Madrid  es de unos 510 euros por niño. Teniendo en cuenta la baja natalidad que existe actualmente en nuestro país y la cantidad de dinero que cotizamos los trabajadores a la Seguridad Social, ¿ es realmente necesario eliminar estas vacunas del sistema gratuito para ajustarse a los presupuestos del estado?

Por experiencia propia, el gasto que puede generar el poner una de estas vacunas en nuestro Sistema de Salud es mínimo comparado con el que puede provocar una persona que contraiga una de estas enfermedades.

 

¿Y qué pasa en el resto de España?

En líneas generales el calendario de vacunas es parecido pero no es igual en todas las comunidades autónomas.

Por ejemplo, Galicia es la única que incluye la vacuna del neumococo (retirada de la Comunidad de Madrid hace unos años por asuntos económicos).

La vacuna de la varicela sólo se administra en el segundo año en Melilla, Ceuta y Navarra, mientras que el resto de comunidades la incluyen a los 10, 11 o 12 años, cuando muchos niños ya han sufrido la enfermedad.

En el País Vasco incluyen la vacuna contra la tuberculosis en el primer mes de vida.

Hay también diferencias en cuanto a la edad de administración de algunas dosis como la de la Tos Ferina.

Así que si cambiáis de residencias y os tenéis que trasladar a otra comunidad, tened en cuenta estas diferencias a la hora de poner las vacunas a vuestros hijos.

En este enlace podéis ver el calendario de vacunas vigente en 2014.

 

 

Cuando no tenía hijos y veía como otras madres utilizaban todos los medios a su alcance para librarse de los mocos de sus hijos pensaba que eran unas exageradas. Ahora que lo he vivido en primera persona comprendo cuánta razón tenían; los mocos llegan a nuestras vidas con el comienzo del colegio y no se van hasta que llegan las vacaciones. Y lo peor no es que los niños tengan mocos, sino que estos vayan a más y deriven en otitis, bronquiolitis o peor, en neumonía.

Mi sobrina con solo 3 meses ya tuvo su primera bronquitis y con 2 años tuvo que ser ingresada con neumonía. Mi hijo con 3 años ya ha tenido unas cuantas otitis y bronquitis y mi hija con 2 meses y medio tuvo su primera bronquitis que la mantuvo en observación en el hospital, así que en mi familia la lucha contra los mocos es constante.

Cuando eres madre primeriza te da miedo utilizar los saca mocos y el suero. Yo usaba botellitas de suero fisiológico y se la echaba con miedo, unas gotitas nada más hasta que ví como se lo echaba la pediatra en el hospital: todo el botecillo a presión y rápido poniéndole la cabeza ladeada para que la limpieza sea más eficaz. Lo peor de las botellitas de suero es que los niños se ponen como energúmenos y cuando ya son un poquito más mayores no hay quien pueda con ellos.

Un día decidí probar Rhinomer, son botes de agua de mar para la congestión que llevan un tapón especial para que el efecto de la dosificación sea mayor. Son un poco más caros que las botellitas de suero (suelo comprarlos cuando hay alguna oferta en el supermercado y no me salen tan mal de precio) pero su eficacia, en mi caso, es mayor que el suero ya que los niños se dejan echar mejor este producto.

Ahora mismo tengo en casa uno especial para bebés (Rhinomer baby ), con un taponcito mucho más blando y flexible; y luego el de fuerza 2 para niños más mayores. Existen 3 tipos de fuerza dependiendo de la edad y del tipo de congestión que se tenga.

Hay madres que compran una botella grande de suero fisiológico y van administrándolo con una jeringuilla, lo cual sale más económico.

También utilizo el aspirador nasal; al principio me regalaron uno sin filtro de Carrefour y me pareció bastante latoso, aparte de ser antihigiénico pues cuando aspiras no hay nada que filtre las mucosidades del bebé. Eso sí era el más económico (unos 3 euros) y nos puede sacar de más de un apuro. Luego me pasé al aspirador nasal de la marca Nasalmer que lleva una boquilla con filtros que se intercambian después de cada uso, aunque hay que lavar la boquilla. He de decir que el tener que estar lavándolo y secándolo después de cada uso se me hacía muy pesado, así que opté por cambiarlo.

Ahora mismo utilizo el aspirador de Narinhel. Las boquillas son desechables y llevan una esponjita que impide que pase ningún “material indeseado”. Es un poco más caro puesto que yo uso más o menos cada boquilla unas 3 veces pero me parece el método más higiénico. Ahora mismo compro las boquillas en una parafarmacia on line, ya que me cuestan la mitad que en la farmacia de mi zona. Además existen varios tipos de boquilla dependiendo de la edad del bebé.

Otra solución muy eficaz es el tratamiento con fisioterapia hecha por profesionales; aquí os dejo un vídeo en el que ven las técnicas. Vistas desde fuera impresionan, pero son muy efectivas; mi sobrina fue a este tipo de terapia y creo que muchas veces no dejaban entrar a algún padre o abuelo porque no soportaban ver a los bebés.

 

 

producto-recomendado

Mi recomendación por tanto sería el aspirador Narinhel usado junto con los botes de agua de mar de Rhinomer (haciendo este post me he dado cuenta de que son de la misma marca, cosa que hasta ahora no sabía).