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Ya se puede rellenar, desde hoy, la inscripción para admisión de alumnos para los colegios de  la Comunidad de Madrid. La novedad de este año es que, por primera vez, se puede rellenar la solicitud telemáticamente. El plazo de solicitudes comprende desde el día 5 al 19 de abril ambos inclusive.

 

Hoy ha comenzado el plazo de inscripción para todos aquellos alumnos que:

 

  • Acceden por primera vez a centros de Educación Infantil (3-6 años) o de Educación Primaria sostenidos con fondos públicos en el curso 2018/2019.
  • Acceden a centros sostenidos con fondos públicos que impartan Educación Secundaria Obligatoria, y a cualquiera de las modalidades de Bachillerato.
  • Solicitan un centro de Educación Primaria o de Educación Secundaria diferente a aquel que les corresponda por adscripción única.
  • Están escolarizados en centros con adscripción múltiple a otros centros educativos y que tengan que cambiar de centro para el curso 2018/2019.
  • Desean cambiar de centro.

Como novedad este año la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha habilitado el enlace: https://raices.madrid.org/secretariavirtual para que se pueda hacer la inscripción telemática.

Aquí os facilitamos algunos enlaces que os pueden ser de gran utilidad:

Guía informativa para admisión de alumnos: pulsa aquí 

Baremo para centros que Educación Primaria, Secundaria y Educación Especial: pulsa aquí 

Baremo para centros de Bachillerato: pulsa aquí 

Otras fechas de Interés en el proceso:

as fechas de actuaciones de los Centros Educativos.
..• Publicación de la oferta de plazas vacantes en cada centro sostenido
…..con fondos públicos y para cada nivel educativo: 4 de abril de 2018
..• Publicación listas de alumnos que han solicitado ese centro en primera
….opción: 
24 abril 2018
..• Publicación listas con la puntuación obtenida por cada alumno8 mayo 2018
..• Reclamaciones
9, 10 y 11 de mayo 2018
..• Publicación de puntuaciones definitivas17 de mayo de 2018
.
..• Publicación de la lista de admitidos en cada centro24 de mayo de 2018.


• 
Matriculación E.Infantil y Primaria: 15 al 27 de junio de 2018
..• 
Matriculación E.Secundaria: 2 al 17 de julio 2018
.Matriculación IES bilingües (Lengua inglesa): 22 de junio al 7 de julio 2018

Más información en la página web: Admisión de alumnos

 

COMIENZA EL PLAZO DE INSCRIPCIÓN PARA ADMISIÓN DE ALUMNOS EN MADRID 2018/2019  Foto de %title

Cuando llegan estas fechas y comienzo a oír que empiezan las inscripciones para buscar colegio se me ponen los pelos como escarpias recordando la angustia que me generó esta cuestión.

 

La primera vez que vi qué grado de alteración puede provocar en los progenitores la búsqueda de colegio fue con mi sobrino mayor. Mi sobrino quedó en lista de espera del colegio elegido (nada fuera de lo corriente, era el que quedaba más cerca de su casa) y esas tres semanas de espera fueron angustiosas para sus padres.

Posteriormente oí cientos de noticias en los medios de comunicación que hablaban de padres que se divorciaban para llevar a sus hijos a un determinado colegio, empadronamientos falsos, declaraciones de la renta trucadas e incluso que otros padres contrataban detectives privados para demostrar que había engaño en algunas solicitudes.

El tema me parecía una locura, y sobre todo me generaba mucha ansiedad. Cuando me tocó elegir colegio ese nerviosismo fue creciendo. Amigos y conocidos empezaban a contar sus experiencias o casos que habían escuchado: “Una vecina mía se ha divorciado para llevar a sus hijos al cole que quería”; “Pues yo conozco a otra que se ha empadronado en casa de los abuelos”; “Mi vecina se quedó sin colegio y le ha tocado uno a media hora de su casa en metro”…

En fin, que más que ayudarte todos estos cotilleos ponen nervioso a cualquiera. ¿Y si no me toca el colegio que quiero? ¿Dónde van a mandar a mis hijos?

A mí me tocó “sufrir el proceso” el año pasado. En un primer momento busqué los colegios que había cerca de mi casa y elegí tres candidatos. Primero me leí bien las bases de la convocatoria para ver qué puntos daban y dónde tendría más posibilidades de entrar. El primero de ellos era dónde había ido a la guardería y por lo tanto tenía un punto extra (según las bases el colegio se reservaba este punto para lo que ellos estimasen). En los otros fui a informarme sobre este “punto extra”, un comodín que en cada colegio es diferente. En este caso los dos colegios daban un “punto extra” porque alguno de los padres hubiese estado en un colegio religioso.

Este era mi caso, así que antes de decidir por qué colegio iba a optar en primer lugar, tuve que ir a mi antiguo colegio para solicitar un certificado de que había estudiado allí.

Una vez hecho esto volví a coger las bases de la convocatoria para ver cómo quedaba mi solicitud.

Colegio 1: tenía el punto de guardería, 4 puntos por vivir en Madrid y 0.5 por vivir en la zona de influencia del colegio. Total 5.5 puntos

Colegios 2 y 3: 1 punto porque alguno de los padres había ido a colegio religioso, 4 puntos por vivir en Madrid y 0.5 por vivir en la zona de influencia del colegio. Total 5.5 puntos

Una vez que sabía que los puntos eran iguales en todos los colegios fui a las jornadas abiertas que cada uno tenía para ver las instalaciones y sobre todo preguntar las posibilidades reales de qué mi hijo pudiese entrar.

En los colegios 1 y 2 me dijeron que los años anteriores habían entrado todos los niños que lo habían solicitado y que seguramente no hubiese problema, porque además superaba en 1 punto y medio el mínimo de 4 que tienen casi todos los niños (a no ser que vivan en otra Comunidad). En el colegio 3 me dijeron que el año anterior se habían quedado niños fuera y que no sabían si este año entraría o no.

Al final elegí el colegio 2 sobre todo por 3 razones:

– Está cerca de casa.

– Mis sobrinos mayores iban allí y me gustaba el método de enseñanza

– Tenía más posibilidades de entrar que en el otro.

– Me hubiese gustado llevarle a un colegio bilingüe, pero en esos momentos sólo había uno en mi barrio y no me daban ningún punto extra si lo elegía.

 

Creo que a la hora de elegir colegio debemos tener en cuenta los siguientes factores:

ELEGIR NUESTRAS PRIORIDADES

Que tenga idiomas, que esté cerca de casa o del trabajo, que la enseñanza sea gratuita, que tenga buenas instalaciones… Cada familia tiene sus preferencias y debemos priorizar alguna de ellas. Lo ideal es que el colegio cumpla todos los requisitos que esperamos de él pero, seamos realistas, es difícil encontrar algo así y tenemos que tener claro, por ejemplo, si queremos que el colegio sea bilingüe pero estamos dispuestos a levantar una hora antes a los niños para llevarles.

 

 

 

JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS

En estos momentos son muchos los colegios que eligen un día en el que los padres de los futuros alumnos pueden ir a ver las instalaciones y hablar con los profesores y con la dirección. Es un buen momento para ver “in situ” el colegio además de hablar con otros padres que seguramente nos den más información.

 

HORARIO Y ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES

Cuando comencé la búsqueda de colegio me gustó uno pero la jornada comenzaba a las 10 de la mañana. Esto quería decir que si yo quería llegar a tiempo al trabajo tenía que apuntar al niño a desayuno y a una actividad extraescolar antes de que comenzase su jornada.

 

 

LEER LAS BASES Y LA SOLICITUD DETALLADAMENTE

Antes de comenzar a elegir colegio es imprescindible que nos informemos bien sobre los puntos extra que nos pueden dar, fechas de entrega, procedimiento… Hay casos en los que a los padres se les pasa echar la solicitud o que entregan varias, cuando está prohibido, quedando excluidos de la elección de colegio.

 

 

GASTOS TOTALES DEL COLEGIO

 Aunque la educación es gratuita hay “extras” como el comedor, actividades extraescolares, aportación voluntaria en algunos centros etc. que suben la factura escolar. Antes de echar la solicitud es mejor que nos acerquemos a los colegios elegidos a preguntar todos estos detalles para no llevarnos sorpresas.

 

 

SER REALISTAS

A todos nos gustaría llevar a nuestros hijos al mejor colegio, pero esto no siempre puede ser así. Tenemos que ser realistas con nuestras expectativas, economía y forma de vida.

 

 

NO DRAMATIZAR SI NO NOS DAN LA OPCIÓN ELEGIDA

Si al final no conseguimos plaza en el colegio deseado no debemos desesperar. Podemos intentarlo otro año si es que deseamos mucho que vayan allí (algunos padres dejan de intentar esta opción cuando ya han escolarizado a sus hijos y no saben que muchas veces a lo largo del curso se producen bajas), o también ver cómo es el nuevo colegio, porque quizás esta opción sea mucho mejor que la que teníamos en mente.

 

 

COMO ELIJO EL MEJOR COLEGIO PARA MI HIJO....MI EXPERIENCIA  Foto de %title

 

 

Personalmente creo que elegir colegio es complicado, sobre todo si, como en mi caso, justo el año que tu hijo empieza el colegio te mudas de barrio y no conoces a nadie cercano que te puede dar referencias de los centros escolares. Así que fue complicado y, la verdad, nunca sabes hasta qué punto has tomado la decisión más adecuada.

La cercanía a la casa es para mí el primer criterio básico. Me hubiera gustado llevarle a colegios, con buenas referencias, pero en otros barrios, pero con 3 años, los dos trabajando, sin ayuda posible de abuelos, el llevarle a un colegio lejos de casa no me parece práctico.

La visita al centro fue muy interesante, además de ver las instalaciones, tienes una primera toma de contacto con el equipo directivo y de ahí ya puedes sacar algunas conclusiones.

Aunque no conseguí plaza en el colegio que más me gustó, ahora mismo no me planteo cambiarle porque el niño va muy a gusto, está feliz tanto con su profesora como con sus compañeros y no quiero arriesgarme a un cambio que quizás luego tenga que lamentar.

Por encima de las instalaciones, del método de enseñanza, de la cercanía o lejanía a la vivienda… está el papel del maestro/a y del resto de los alumnos. La influencia que ambos tienen en los niños tan pequeños es enorme, así que en realidad cuando estás eligiendo un colegio, nunca sabes si aciertas o no hasta que tu hijo está dentro.

COMO ELIJO EL MEJOR COLEGIO PARA MI HIJO....MI EXPERIENCIA  Foto de %title       Mi experiencia con el cambio de colegio ha sido muy positiva. Mis circustancias personales hicieron que decidiese cambiar a las niñas de colegio el año pasado. La pequeña comenzaba el ciclo de Educación Infantil por lo que no me preocupaba mucho el cambio porque aunque la guardería estaba en el mismo colegio la niña, no estaba muy apegada a los niños del cole.

La que más me preocupaba era la mayor, de 6 años. Comenzaba el ciclo de Primaria pero, desde que iba a guardería había tenido su mismo grupo de amigos. Además, su profesora de infantil había sido la misma durante 3 años y estaba muy contenta con ella.  El colegio además estaba a 2 minutos de casa andando, una de las cosas más importantes para mi a la hora de elegir cole.

La decisión fue dura pero no me lo pensé dos veces y la verdad es que estoy muy contenta con el cambio. Las dos niñas se han adaptado muy bien a su nuevo cole.

Por mi experiencia recomiendo, si es posible, que si teneís que hacer un cambio de cole para vuestros hijos lo hagais en un cambio de ciclo porque lo notarán menos.

 

 

Y vosotros ¿cuál fue vuestra experiencia al elegir colegio? ¿Os toca hacerlo este año?

 

 

El verano y las vacaciones son para saltarse la rutina, acostarse tarde, levantarse a la mil, pasar del baño diario, comer a deshoras… pero en cuanto se acaba agosto y vemos cerca la vuelta al cole es importante que los niños retomen su rutina y horarios para que sufran lo menos posible. Os dejamos unos consejos para ayudar a vuestros hijos en la vuelta a las aulas.

1- Vuelve a los horarios de forma progresiva. Es normal que durante las vacaciones los niños se hayan estado acostando tarde. Intentar que recuperen los horarios del colegio de un día para otro es complicado, por eso conviene hacerlo de forma progresiva. Intenta que tu hijo se vaya acostando un poco antes cada día, y de igual forma, haz que se levante por la mañana antes, así el día que tenga que madrugar para volver al cole le costará menos.

2- Prepara con ellos la vuelta al cole. Si a los adultos nos cuesta volver al trabajo y al día a día, es normal que a los niños también les cueste. En verano se han saltado las normas y ahora toca volver a retomarlas. Haz de la vuelta al cole algo divertido. Ve con él a comprar los libros, el material escolar, la mochila, la ropa… todo lo que necesite para el nuevo curso. Enséñale los libros, fórralos con él, que se vaya familiarizando con todo el material. Involucrar a los pequeños en la vuelta al cole facilitará su adaptación.

3- Recuerda con ellos todo lo divertido del colegio. Háblales de sus amigos del colegio, de sus profesores, de todo lo que sabes que les gusta de su día a día, el recreo, los juegos, todo lo que aprenden, las actividades extras, el parque que hay al lado del cole, etc.

4- Ayúdales a repasar los deberes, si los tenían, o haz que escriban su nombre, hagan un dibujo de sus vacaciones, ponles sumas o restas, lee con ellos… en definitiva, dedica con ellos un poco de tiempo a repasar lo que aprendieron en el curso anterior.

5- Actitud positiva siempre. Evita quejarte por la vuelta al trabajo o por el fin de las vacaciones, no te muestres triste delante de tus hijos, porque como sabes, los pequeños son esponjas y si ven en sus padres actitudes de tristeza, quejas, depresión por la vuelta a la rutina, ellos también se sentirán así.

6- Acompáñales el primer día de colegio. Llévalos hasta la fila, sin despedidas dramáticas, deséales un feliz día, dales un beso y no mires atrás.

7- Mantén actividades y juegos por las tardes. En septiembre los días aún son largos, y aunque en cuanto empiecen las clases, los niños madrugan y deben acostarse pronto, puedes aprovechar la tarde para hacer actividades que les gustan: ir a la piscina, si aún hace buen tiempo, salir con la bicicleta o el monopatín, quedar en el parque con sus amigos… La adaptación al colegio será más sencilla si aún sigues manteniendo actividades asociadas al verano.

8- Escúchales. Pregunta a tu hijo cómo se siente ante la vuelta al cole. La comunicación es fundamental en la familia y si desde pequeños les acostumbramos a que nos cuenten todo lo que les pasa, a que nos digan cómo se sienten, qué les gusta, qué cosas no les gustan… haremos de nuestros peques unos adultos comunicativos y abiertos.

Y recuerda, adiós estrés y prisas. Organiza todo para que el primer día de cole puedas levantarte y levantarlos con tranquilidad, y hacer de la vuelta a la rutina algo divertido. ¡Feliz curso!

Hasta el 4 de noviembre se pueden solicitar las plazas en centros públicos en inglés para niños entre 3 y 12 años para el periodo de Navidad.

El programa ofrece actividades lúdico-educativas y de animación sociocultural en centros escolares, al mismo tiempo que facilita el aprendizaje del inglés. Las dos terceras partes de las actividades se desarrollan en lengua inglesa.

Se incluyen también los servicios de desayuno y comida, con menús adaptados.

El precio general es de 57 €. Para familias numerosas: 39,90 y para familias numerosas especiales: 28,50€.

Los trámites se pueden hacer a través de internet o de forma presencial.

En este enlace tenéis toda la información de los centros que estarán abiertos, requisitos y documentación que exigen, así como el enlace para tramitarlo en línea.

Pinturas hechas con WOPEX,  un nuevo material ecológico más resistente

 

Ya estamos a 1 de septiembre y comienza la cuenta atrás para el comienzo del cole. Una de las cosas más importantes de la que nos toca ocuparnos a los padres en estas fechas es la preparación del material escolar que ya muchos colegios nos han indicado que tenemos que comprar para principio de curso. Gracias a Staedtler, empresa alemana líder en la fabricación de lápices de madera, gomas de borrar o pasta de modelar, entre otros productos, hemos podido probar sus nuevos lápices de colores Noris Colour, una gama caracterizada sobre todo por su gran resistencia y por los materiales de los que están hechas. Estas son sus principales características:

 

Hechas con material ecológico

WOPEX es el nuevo material con el que se hacen estos lápices de colores. Un material ecológico ya que está hecho con virutas de madera reciclada. Este material hace que la densidad del lápiz sea mayor, con lo que se sostiene más fácilmente, una característica muy a tener en cuenta,  ya que muchos de nuestros hijos todavía no sostienen con facilidad este tipo de productos.

NORIS COLOUR DE STAEDTLER: LÁPICES DE COLORES RESISTENTES PARA LA VUELTA AL COLE  Foto de %title

Noris Colour están hechas con un material hecho con virutas de madera recicladas. Esto, junto a su superficie antiadherente hacen que se sostengan mejor.

Esta una de las cosas que más nos ha gustado de las Noris Colour; nada más cogerlas hemos notado que “están más suaves y blanditas” que otros lápices de colores, y que se cogen mucho mejor con los dedos. Estas pinturas tienen un revestimiento antiadherente que hace que no resbalen tanto y que sean más fáciles de coger, sobre todo para los niños que muchas veces todavía no tienen la facilidad para coger bien este tipo de materiales.

 

NORIS COLOUR DE STAEDTLER: LÁPICES DE COLORES RESISTENTES PARA LA VUELTA AL COLE  Foto de %title

 

Resistencia al escribir y ante los golpes

Cuando son niños los que manejan las pinturas éstas tienen que ser resistentes y a prueba de golpes. Para comprobarlo lanzamos una de las pinturas por el balcón de la terraza a unos 4 metros de altura. La mina de la pintura se chafó con el impacto, pero ni la punta ni el lápiz se astillaron.

 

NORIS COLOUR DE STAEDTLER: LÁPICES DE COLORES RESISTENTES PARA LA VUELTA AL COLE  Foto de %title

La prueba de resistencia: tiramos la pintura desde una altura aproximada de 4 metros y comprobamos que no se astilla.

 

Otra de las cosas importantes es la dureza de la mina. Los niños, sobre todo los más pequeños, aprietan muy fuerte al dibujar, con lo que muchas veces la mina se rompe. Hicimos otra prueba con las pinturas: se la dimos a un niño de 3 años y le dijimos que apretase todo lo que pudiese mientras dibujaba para comprobar que la punta no se rompía; como podéis ver en este vídeo, las Noris Colour también pasaron la prueba.

 

 

La mina no se rompe al sacarle punta

Una de las cosas que más odio son esos lápices a los que les sacas punta y cuando ya estás llegando al final…¡zas! se rompe la mina y tienes que volver a empezar. Además de que según vas sacando punta las virutas se van rompiendo y esparciendo por toda la mesa, lo que hace más difícil de limpiar. El nuevo material de las Noris Colour hace que la viruta salga casi de una pieza y la mina no se rompe. A continuación hemos hecho una pequeña prueba sacando punta a una pintura de otra marca y a una pintura Noris Colour (la de color naranja).

Gama de 24 colores

Las pinturas Noris Colour de Staedtler están disponibles en packs de 12 y 24 colores.

El precio del pack ronda los 2.50 euros el de 12 colores y unos 4.90 el de 24. (Precios de El Corte Inglés. es)

 

NORIS COLOUR DE STAEDTLER: LÁPICES DE COLORES RESISTENTES PARA LA VUELTA AL COLE  Foto de %title

Los lápices de colores Noris Colour están disponibles en packs de 12 y 24 colores.

 

 

¿Queréis probar los nuevos lápices de colores Noris Colour de Staedtler? Pues estad muy atentos porque la semana que viene sortearemos 5 packs entre todos los lectores de Trucos de Mamás.

 

La vuelta al cole está cada vez más cerca… Hoy os presentamos la colección de zapatillas y botas de la firma Skechers kids. ¿Conocéis la marca? ¿Las habéis usado? Son realmente cómodas, sobre todo, no pesan nada, y lo que más me sorprendió es la gran variedad de modelos que tienen. Zapatillas para correr, para caminar, pero también zapatos, botas, tanto para mujer, como para hombre, y por supuesto, desde hace unos años, para niños.

Su amplia experiencia ha hecho que la marca sepa unir a la perfección comodidad con diversión. Sus modelos son originales y llamativos, a la vez que el mejor calzado de los niños con hormas específicas para sus delicados pies. Para las niñas, destacan originales botas y zapatillas Twinkles Toes con alegres y modernos estampados y brillos, y numerosos colores donde priman los tonos dorados y plateados. Además, estas zapatillas tienen destellos y luces, como el modelo para niños Hotlights. Tanto para ellas como para ellos, Skechers propone también zapatillas de deporte con infinidad de colores, reforzadas y ligeras.

Los modelos  que presentan para la vuelta al cole pueden encontrarse desde la talla 27 a la 37 para niño, y de la 27 a la 36 para niña. ¿Dónde? Pues en su web podéis echar un vistazo a tiendas online donde las encontraréis. También están disponibles en zapaterías. Y los precios: a partir de los 47,95 €.

 

 

A partir del 22 de junio los niños empiezan sus vacaciones. Algunos irán a los campamentos de verano, otros se quedarán con sus madres o padres (si no trabajan), con los abuelos, tíos, cuidadores, etc. Sobre todo para los que se quedan en casa, el día es largo, se puede ir a la piscina, a la playa, al parque, jugar con hermanos, primos, vecinos o amiguitos, ver la televisión, leer… y ¿trabajar en un cuaderno de vacaciones?

Los expertos no se ponen de acuerdo, algunos opinan que, sobre todo, para niños que ya están en Primaria, es importante hacer un repaso durante el verano. Son casi 3 meses de vacaciones que pueden pasar factura en septiembre, con la vuelta al cole, en particular, para aquellos niños que hayan pasado el curso más justos.

Para los más pequeños, los de Infantil, los que están aprendiendo las letras, los números… los cuadernos de vacaciones les pueden servir de repaso para no olvidar lo aprendido. En fin, como en todo, opiniones para todos los gustos. Por su parte, las editoriales no dejan de sacar novedades todos los años, cuadernos de vacaciones para todas las edades, desde los 2 años. Algunos con los dibujos que enganchan a los pequeños: Peppa Pig, Caillou, Disney, etc.

Cuadernos para trabajar en Verano

Por si creéis que vuestros hijos necesitan dedicar parte del verano a repasar lo que han aprendido en el colegio, os dejamos una selección de Cuadernos de Verano. Nuestra recomendación es elegir el cuaderno de la edad de tu hijo, no quieras adelantarte, y que sepa más que los demás. El trabajo de enseñar, se lo dejamos a los maestros y profesores.

– En  Boolino encontramos los Cuadernos de Vacaciones de Peppa Pig que harán las delicias de los más pequeños; Aprende en vacaciones con Elmer; Las Vacaciones en Natal de una familia Fantasmal, Cuaderno de lectura comprensiva, para niños que ya saben leer.

– La Editorial Santillana, todo un clásico en vacaciones, ofrece Cuadernos para niños de entre 3 y 16 años.

– El Club Geronimo Stilton ofrece Cuadernos de vacaciones para Primaria.

Disney también tiene Cuadernos de vacaciones para Infantil y Primaria con los personajes de la casa.

Aprende y Juega en Vacaciones con Dora. No podía ser de otra forma, la pequeña exploradora no solo enseña en televisión, también en cuadernos de vacaciones.

– Para los nostálgicos y amantes de Barrio Sésamo: Juega y Aprende en Vacaciones con Barrio Sésamo.

– La editorial Kumon tiene cuadernos de vacaciones para todas las edades.

– La editorial

Edelvives

ofrece Cuadernos de Vacaciones de Lengua y Matemática para Primaria.

– La colección Aprende con Teo está disponible para niños a partir de 2 años.

Vacaciones con Caillou gustará a los pequeños también.

– Y si queréis que practiquen inglés: Holiday English a partir de 4-5 años.

A la hora de comprar los Cuadernos de Vacaciones, además de consultar en la librería habitual o grandes almacenes, no dejéis de mirar en internet, donde quizás podáis encontrar un precio mejor: Amazon, FNAC, la Casa del Libro, etc. ofrecen en ocasiones descuentos que compensan.

¿Pensáis comprar un Cuaderno de vacaciones para vuestros hijos?

El curso escolar llega a su fin y empiezan 3 meses de ‘sufrimiento’ para muchas padres. ¿Qué hacemos con los niños? Si ambos progenitores trabajan, y los abuelos no viven en la misma ciudad hay que buscar opciones para que los peques pasen al menos mes o mes y medio. Por muchas vacaciones que tengan los padres, y aunque no coincidan entre ellos, es imposible cubrir los casi 3 meses de vacaciones que los niños tienen en verano.

La oferta es bastante amplia, tanto dentro de la misma ciudad (campus o campamentos urbanos), como fuera (campamentos de montaña, de playa, en el extranjero). Y los precios también son bastante dispares. Las opciones más económicas las encontramos a través de ayuntamientos o juntas de distrito.

Por ejemplo en Madrid, tenemos los campamentos urbanos en los colegios públicos, el problema es que el número de plazas no es muy alto, aunque el precio está bastante bien (el mes de julio entero, de 7,30 h a 15,30 h sale por 230€ con desayuno y comida). Además estos campamentos solo están disponibles durante el mes de julio y la primera semana de septiembre. Es decir aún nos quedaría por cubrir 10 días de junio y el mes de agosto. En algunos distritos de la capital (Barajas, Puente de Vallecas), los centros culturales también ofrecen campamentos urbanos a precios bastante asequibles. 

La opción más práctica, sobre todo, para niños pequeños, son los campamentos en los colegios. Normalmente los colegios concertados o privados, no todos, pero muchos, ofrecen los campus de verano y la gran ventaja es que el niño ya conoce el entorno y probablemente coincidirá con algunos de sus compañeros de clase. Estos campamentos están disponibles no solo para alumnos del centro, también para externos, así que aunque vuestro hijo no vaya a un centro concertado o privado, puede ir al campamento de verano: Colegio Gredos San Diego, Colegio Las Rosas,  Colegio Estudiantes Las Tablas, etc. El principal inconveniente de estos centros es que el precio suele ser bastante elevado, un mes entero con comedor puede salir entre 400 y 500 €.

 

Otra alternativa pueden ser los  Campamentos Aventurama en Madrid” en los que incluyen una oferta de campamentos multiaventura, campamento en inglés, y campamento artístico para que nuestros hijos puedan elegir la actividad principal que más le guste.

 

Cuando ya son más mayores, las opciones se amplían y además podemos aprovechar para que el niño disfrute realizando la actividad que le gusta: campamentos de verano del Club de Esgrima de Madrid, campamentos de fútbol con su equipo favorito (Real Madrid, Atlético de Madrid), Club Ecuestre del Valle, viajando cerca de la ciudad: Albergue Valle Abedules, Natura Aventura,  Global Camp, etc.

Zoológicos, parques temáticos, museos y otras instituciones también ofrecen campamentos de verano: campamentos urbanos de Faunia, Zoo Aquarium de Madrid,  Talleres Temáticos del Museo Thyssen-Bornemisza, talleres de verano de la Biblioteca Nacional, etc.

Sin duda, los campamentos de idiomas son los más demandados. Aprovechar el verano para que nuestros hijos practiquen inglés u otros idiomas, es una opción perfecta. Mientras son pequeños podemos apuntarlos a campamentos de idiomas en nuestra ciudad que ofrecen academias y colegios como English For Fun,  Kids&US, Colegio Brains, Melton Language… Luego ya podemos apuntarles a campamentos de inmersión lingüística en nuestro país o fuera: Berlitz, Vaughan, Kells College, Education First, etc.

No te olvides que muchas escuelas infantiles y guarderías también ofrecen campamentos de verano para los más pequeños: de 3 a 8 años, normalmente (Nemomarlin, Escuela Infatil 5 estrellas, Mamá Oca, etc.).

Y, tú, ¿qué haces con los peques este verano? ¿Les has apuntado ya a un campamento de verano?

Hoy termina el plazo para entregar los formularios de solicitud para pedir  plaza en los colegios de la Comunidad de Madrid, en el Primer y Segundo ciclo de Educación Infantil de 0-3 años y de 3 a 6; Primaria, Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato.

Podéis encontrar toda la información relativa a este proceso pinchando aquí. Las solicitudes para solicitar colegio podéis descargarlas  en este enlace, y las relativas a guardería a través del siguiente.

Independientemente de la edad que tengan, los niños pueden sufrir ansiedad. ¿Cómo podemos saber si nuestro hijo está sufriendo ansiedad? El Doctor en Psicología Fernando Miralles y una redactora del equipo de “Trucos de mamás”  nos dan las claves para descubrirlo.

(Extracto del libro “Como enfrentarse con éxito a exámenes y oposiciones” Ed. Pirámide)

“La ansiedad nos acompaña casi desde el momento en el que nacemos. Es evidente que en los primeros años no tenemos exámenes propiamente dichos, pero ya desde el mismo momento en el que salimos del vientre de nuestra madre nos tenemos que enfrentar a otro tipo de vivencias que también nos generan ansiedad.

Cada etapa de nuestra vida tiene sus propios “factores estresantes” que de no ser manejados a tiempo pueden generar ansiedad. Las personas, las cosas o situaciones que generan ansiedad son muy personales, aunque es verdad que hay algunas que suelen ser más comunes dependiendo de la etapa de la vida en la que nos encontremos.  Cómo en este libro nos hemos centrado sobre todo en la ansiedad que pueden generarnos los exámenes, a continuación hemos querido realizar un recorrido por las diferentes etapas escolares y las situaciones que, pueden fomentar la aparición de esta emoción negativa. Dentro de cada etapa haremos una exposición sobre los factores estresantes más comunes y las formas de eliminarlos o reducirlos significativamente.

 

De 0 a 3 años

 

ANSIEDAD: DESCUBRE SI TU HIJO LA PADECE  Foto de %title

La separación de los padres suele ser la principal fuente de ansiedad en esta etapa

Los expertos dicen que se comienza a “sufrir” desde el primer momento en el que tomamos contacto con el mundo. Desde el esfuerzo físico para respirar, pasando por el cambio de un medio líquido a otro en el que el peso que soporta el bebé es mayor,  o  los cambios de temperatura, todo es nuevo para el niño. Tras esta “traumática” experiencia comienza una nueva vida en la que no tardaremos mucho tiempo en tener nuestro primer contacto con la ansiedad.

 

Una de las primeras ocasiones en las que esta emoción aparece en nuestras vidas es el momento en el que nos tenemos que separar de nuestros padres. La sociedad del siglo XXI en la que vivimos, ha sufrido grandes cambios, siendo uno de los más importantes la incorporación de la mujer a la vida laboral. Antes eran ellas las que se encargaban del cuidado de los hijos y de la casa, pero en este momento son mayoría los hogares en los que ambos miembros de la familia trabajan. ¿Qué significa esto? Que muchos niños son separados del entorno familiar cada vez a una edad más temprana.

 

Encontramos bebés que, con cuatro meses, ya tienen que ir a la guardería y, aunque el tiempo que pueden llegar a estar separados de su familia puede ser corto (dos o tres horas), es suficiente para provocar en ellos una inseguridad  que será la culpable de generar algunos signos de ansiedad, como que el niño comience a llorar cuando le despertamos por las mañanas, que vomite el primer biberón del día, o  lloros cuando se acerca a la guardería. Esta emoción, surgirá en muchas etapas de su desarrollo vital, por lo que es fundamental que los padres cuenten con herramientas eficaces que permitan identificarla y combatirla.

 

Afortunadamente algunas familias cuentan con el apoyo de los abuelos, figura fundamental en el cuidado de los niños en esta época, o de otro tipo de cuidadores. Aunque los abuelos cuidan a los nietos igual que si fuesen sus padres, este cambio de cuidadores también es el responsable de generar cierta ansiedad en los pequeños. El apartarles del entorno familiar (padres) en el que han vivido sus primeros meses, supone un estrés para ellos, que poco a poco se irá disipando cuando este cambio de cuidadores (abuelos) se convierta en rutina.

 

A esta primera separación de los padres hay que unir las numerosas novedades que acompañan a los niños en esta nueva etapa de su vida, como el aumento del tiempo que pasan en la guardería o escuela infantil. Muchos de ellos se enfrentan con jornadas maratonianas de 7 horas separados del entorno familiar (o incluso más). Si lo comparamos es como una jornada de trabajo de un adulto en un entorno en el que todo es nuevo para él: el lugar, el cuidador, los compañeros, las actividades, etc. Es como si a nosotros de un día para otro nos cambiasen de ciudad, de trabajo, de rutina. ¿Quién no tendría ansiedad ante un cúmulo tan importante de cambios?

 

Y por si fuera poco el niño debe hacer frente a numerosas enfermedades que debilitan sus defensas, sobre todo los que van a guarderías o centros infantiles, ya que están expuestos a sufrir un mayor número de contagios.  Esta situación hace que el niño sea mucho más vulnerable a todo lo que ocurre a su alrededor, y por lo tanto más proclive a sufrir ansiedad.

 

También el final de una etapa vacacional (en la que normalmente han estado en compañía de padres y familiares todo el día) suele ser otro de los factores que pueden alterar a los pequeños. La nueva separación de los padres y la vuelta de antiguas rutinas (levantarse antes, ir a la guardería, cambio de profesor, etc.) causan de nuevo nerviosismo y ansiedad que deberemos tratar cuanto antes para que el niño se acostumbre a los cambios y los asimile con absoluta normalidad.

 

Factores estresantes

  • Separación de los padres para comenzar a ir a la guardería (normalmente a los 4 meses, pero hay bebés que, por las circunstancias personales de sus padres tienen que ir antes).
  • Conocer y habituarse a un nuevo cuidador (en el caso de que los padres decidan contratar a una persona que cuide del pequeño).
  • Vuelta de las vacaciones o de periodos en los que no van a la guardería.
  • Enfermedades frecuentes.
  • Cambio de rutinas.
  • Cambio en los turnos de trabajo de los padres.
  • Muchas horas dentro de la guardería.

 

¿Cómo podemos detectarlo?

  • Lloros al llegar a la guardería.
  • Vomitar el primer biberón.
  • Que los cuidadores nos informen de que el niño está llorando casi todo el día (hay que decir que esto puede pasar el primer mes de adaptación sin que sea patológico, ya que es parte de la acomodación del niño a un nuevo contexto).
  • Despertarse por las noches con pesadillas cuando antes no las tenía.
  • Dormir intranquilos y con sobresaltos.

¿Qué podemos hacer?

Decir al cuidador que todos los días lea la agenda escolar. Este tipo de agenda es muy común en colegios y guarderías. Consiste en un documento en el que día a día, tanto padres como cuidadores anotan cualquier situación importante que le haya pasado al niño y que consideren que tiene que saber la otra parte. Este será el vínculo de información entre padres y cuidador.

  • Respetar sus rutinas.
  • Realizar junto con él ejercicios de relajación.*
  • Enseñarle a hacer respiraciones abdominales.*
  • Intentar que estén en la guardería un tiempo prudencial y que nunca sea excesivo.
  • Si económicamente se puede, que el cuidador vaya a casa del niño para que esté en su ambiente el mayor tiempo posible. A partir de los dos años puede ser mejor que vayan a la guardería para que aprendan a relacionarse con los demás niños.
  •  Cambiar lo menos posible (dentro de nuestras posibilidades) de cuidador.
  • Llevar al colegio su juguete favorito.
  • Que el niño vea que padres y cuidadores hablan y que hay una relación cordial entre ellos.
  • Que el niño duerma siesta en la guardería o en casa siempre que sea posible.

*Todas las actividades señaladas con asterisco están explicadas en páginas posteriores de este libro.

 

Educación infantil (de 3 a 5 años)

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Los exámenes comienzan a ser continuados en esta etapa y pueden generar ansiedad entre los pequeños

Hemos visto que, cada vez con más frecuencia, los niños comienzan su actividad escolar mucho más pequeños, pero también son habituales los casos en los que los padres, si su trabajo y circunstancias personales se lo permiten, prefieren retrasar el ingreso en el colegio hasta que cumplen los 3 años, edad en la que comenzarán ya en el segundo ciclo de educación infantil.

 

Al igual que pasará posteriormente, el cambio de ciclo puede llevar consigo un cambio de profesores, compañeros e incluso de colegio, por lo que el niño puede manifestar una sensibilidad mayor a estos cambios y tener ansiedad. Podemos preparar al niño para que se enfrente a ellos y consiga superar esta etapa con éxito. Para que el niño sufra menos, existen técnicas como la de llevarle al colegio nuevo (o cerca del mismo) en verano para que vaya reconociendo el colegio; intentar que conozca a algún amiguito o vecino que vaya a ir al mismo centro  para que, sobre todo los primeros días, vayan juntos; comentarle lo bien que se lo va a pasar en la nueva clase y lo que jugará con sus nuevos amigos y profesores, etc. Esta etapa  durará hasta los 6 años, edad en la que se pasará a la educación primaria.

Aquellos niños que no han sido escolarizados hasta este momento comienzan a sufrir todas las “novedades” que ya relatamos en el anterior apartado: la ansiedad de la separación de sus cuidadores, duermen menos horas, pasan mucho tiempo en el colegio, son más propensos a sufrir enfermedades, o tienen un exceso de actividades extraescolares que no hacen más que aumentar el tiempo que el niño está separado de su entorno, con todo ello es muy probable que comiencen a manifestar alguno de los síntomas relacionados con la ansiedad.

Por otra parte los niños que ya habían experimentado este tipo de emoción en la etapa anterior están mucho más preparados ante cambios tan grandes (aunque, como hemos dicho y seguiremos repitiendo a lo largo del libro, los cambios afectan más a unas personas que a otras).

 

Otro de los factores que más incide en los niños durante esta etapa es el tema de la comida, ya que, al aumentar el número de horas lectivas son muchos los que se quedan a comer en el colegio. Acostumbrados a comer en casa, y a que en numerosas ocasiones su madre o cuidadores se armen de toda la paciencia que poseen para enfrentarse a la hora de la comida, ahora se encuentran con que tienen que comer en menos tiempo cosas que quizás no les gusten y con una persona “vigilándoles” para que no se dejen nada en el plato. Para algunos de ellos este momento, que debía ser placentero, se convierte en un verdadero “examen” y como tal se tienen que enfrentar a él.

 

Hay una solución muy efectiva que cada vez practican más colegios,  y es que todos los niños empiezan a comer al mismo tiempo, y cuando terminan de comer todo lo que les han puesto en el plato pueden irse a jugar al recreo del colegio (motivación positiva). Esta práctica es más motivadora que estar siempre castigando al niño que tarda en comer (motivación negativa)  ya que acabará relacionando la comida con momentos negativos del día.

 

Factores estresantes

  • Enfermedades frecuentes.
  • Cambio de rutinas y/o de cuidadores.
  • Cambio en los turnos de trabajo de los padres.
  • El momento de la comida se convierte en un “examen” para muchos niños.
  • Pasan muchas horas fuera de casa.
  • Cambio de ciclo y por lo tanto para algunos de colegio y de compañeros.
  • Separación de los padres para comenzar el colegio si todavía no ha ido a la guardería.
  • Vuelta de las vacaciones o de periodos en los que no van a la guardería.
  • Mala comunicación entre los padres,  discusiones o ambiente familiar tenso.
  • Separación de la pareja.

Cómo detectarlo

  • Lloros al llegar al colegio.
  • Vomitar o tener dolor de estómago en el desayuno.
  • Dormir con sobresaltos.
  • Despertarse en mitad de la noche con pesadillas cuando antes no las había tenido.
  • Volver a hacerse pis por las noches.
  • Comerse las uñas de manera compulsiva.
  • Tirarse del pelo e incluso hacerse calvas.
  • Que los profesores nos informen de que el niño está mucho tiempo llorando, se encuentre triste o esté intranquilo.
  • Peleas frecuentes con el resto de sus compañeros.

¿Qué podemos hacer?

  • Mantener la agenda escolar al día entre padres y profesores, así los problemas se detectarán desde un principio y se podrán solucionar antes.
  • Respetar sus rutinas.
  • Ejercicios de relajación. *
  • Enseñarle a hacer respiraciones abdominales. *
  • Intentar que estén en el colegio un tiempo prudencial. Cuidado con el exceso de actividades extraescolares si no son imprescindibles.
  • Llevar al colegio su juguete favorito (aunque no lo puedan sacar de la mochila).
  • Que el niño vea que padres y profesores hablan asiduamente y que hay una relación cordial entre ellos.
  • Que el niño duerma siesta en casa siempre que sea posible.
  • Hablar con el niño para anular incertidumbres sobre el centro, los profesores y los nuevos amigos.

 

*Todas las actividades señaladas con asterisco están explicadas en páginas posteriores de este libro.

 

Educación Primaria (de 6 a 11 años)

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Las actividades extraescolares ocupan gran parte del tiempo de ocio de los niños.

Es en esta etapa cuando los niños comienzan su primer acercamiento con los temidos “exámenes”. Los padres deben dar la importancia justa a los mismos, sin asustar a los pequeños,  pero haciéndoles entender el valor que tienen y la importancia de esforzarse para aprobarlos. En este periodo es fundamental que se refuerce la autoestima del niño y ayudarle a que entienda los contenidos que le están impartiendo en la escuela. “Entender” los contenidos no quiere decir “hacerle los deberes”. Algunos progenitores, por un erróneo complejo de culpabilidad, cansancio o comodidad, comienzan a hacer los deberes a sus hijos, creando de esta manera un mal hábito de estudio que pasará factura más adelante.

 

Con esto les estamos haciendo un flaco favor a nuestros hijos ya que, en primer lugar, “se acostumbran” a que los padres realicen sus tareas, no aprendiendo a valorar el  trabajo y el esfuerzo, y en segundo lugar y más importante, les estamos privando de aprender por sí mismos la materia, y por lo tanto podemos perjudicar su desarrollo intelectual.

 

Volviendo al tema de los exámenes, es importante que los padres no castiguen al niño que ha suspendido una materia, sino que tienen que enseñarle posibles soluciones para que esto no vuelva a ocurrir. Este momento es inmejorable para ir introduciendo pequeñas técnicas de estudio y hábitos que, en un futuro, permitirán al niño enfrentarse sin miedo a los innumerables exámenes y evaluaciones que tendrá a lo largo de su vida.

 

Además de estos primeros exámenes (algunos de ellos “sorpresa”, hecho que puede aumentar la inquietud de los niños), nos encontramos con el gran abanico de actividades extraescolares a las que apuntamos a nuestros hijos: kárate, inglés, informática, natación, etc. Estas actividades hacen disminuir el tiempo que los niños tienen para estudiar, por lo que es importante que los padres las distribuyan de una manera eficaz y racional, y comiencen a elaborar junto a ellos, un horario de actividades en el que tengan cabida tanto las horas de estudio como las de juego.

 

Factores estresantes

  • Multitud de actividades extraescolares.
  • Separación de la pareja.
  • Falta de tiempo para estudiar y jugar con los amigos.
  • Enfermedades (aunque en esta etapa comienzan a disminuir).
  • Cambio de  profesores y de compañeros debido al cambio de ciclo.
  • En algunos colegios cambio de compañeros (hay centros en los que, cuando pasan de curso, los niños cambian de clase. Esta acción es positiva para que se conozcan y crezca en ellos el espíritu de grupo dentro del mismo colegio).
  • Cambio en los turnos de trabajo de los padres.
  • El momento de la comida se convierte en un “examen” para muchos niños.
  • Vuelta de las vacaciones.
  • Mala comunicación entre los padres: discusiones/ambiente familiar tenso.
  • Comienzo de exámenes. Es importante que estén motivados en hacerlos bien y no en sacar mejores notas que sus amigos.

 

¿Cómo detectarlo?

  • No querer levantarse por las mañanas diciendo que están enfermos.
  • Lloros al llegar al colegio.
  • Dolor de estómago o vómitos en el desayuno.
  • Que los profesores nos informen de que el niño está intranquilo, triste o se pelea constantemente con el resto de los niños.
  • Dormir con sobresaltos,  tener pesadillas o volver a hacerse pis por las noches.
  • Comerse las uñas o tirarse del pelo de manera compulsiva.

¿Qué podemos hacer?

  • Fomentar la autoestima del niño.
  • No sobrecargarle con actividades extraescolares.
  • Comenzar a darle responsabilidades sobre su estudio (planificar los horarios, hacerse cargo de los deberes).
  • No hacerles los deberes.
  • Enseñarles a planificar los tiempos de ocio.
  • Dar la importancia justa a los exámenes (no sobrevalorarlos, pero tampoco adjudicarles “valor 0”).
  • Empezar a introducir técnicas de estudio como la organización de la agenda.*
  • Utilizar técnicas de motivación en vez de utilizar el castigo. *
  • Enseñarle a llevar su agenda al día.
  • Respetar sus rutinas.
  • Ejercicios de relajación. *
  • Enseñarle a hacer respiraciones abdominales. *
  • Que el niño vea que padres y profesores hablan asiduamente y que hay una relación cordial entre ellos.
  • Intentar anular los exámenes sorpresa, ya que pueden crear incertidumbre y ansiedad generalizada en el niño.
  • Hablar con el niño para anular incertidumbres sobre el centro, los profesores, los nuevos amigos y problemas fáciles de solucionar en un principio.
  • Ayudarle a estudiar. *
  • Apoyarle si hay una bajada de notas, sobre todo cuando suspenden. *

 

*Todas las actividades señaladas con asterisco están explicadas en páginas posteriores de este libro.