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TRUCOS PARA CONSEGUIR QUE TU HIJO BEBA MÁS AGUA

agua

Con este calor es necesario que los pequeños de la casa estén perfectamente hidratados. Ya sabes que el golpe de calor afecta más a los ancianos y a los niños, así que debemos estar pendientes de que nuestros hijos consuman bastante agua para evitar que se deshidraten, sobre todo durante le verano.

Mientras son bebés y toman pecho, con la leche materna están hidratados, aunque en ocasiones especiales se les puede ofrecer un poquito de agua. Pero el mayor problema es para los niños que ya no se alimentan con la leche materna. Muchas veces el agua no les resulta atractiva y ellos no tienen la sensación de tener sed, así que no nos queda más remedio a los padres que estar pendientes y ofrecerles agua de forma regular.

Aquí van algunos trucos que os pueden ayudar a que vuestros hijos beban más agua.

Ofréceles agua de forma regular. No esperes a que te la pidan porque los niños no tienen sensación de sed y con estas temperaturas tan altas, si además estás en la piscina, en la playa o en el parque, podrían deshidratarse.

– Utiliza recipientes atractivos. Vasos de plástico con dibujos favoritos o botellines de agua con los personales que más les gustan. Seguro que si ven a Bob Esponja, la princesa Elsa o al pirata Jake beben más agua.

– Si todavía no saben beber bien con el vaso, ponles una pajita y haz de este momento algo divertido. ¿De qué color quieres hoy la pajita? Las pajitas de colores te ayudan además a que aprendan a distinguir los colores.

– Hay otras formas de hidratar a los niños sin que beban agua: alimentos ricos en agua. Sobre todo son las frutas: sandía, melón, manzana, pera, plátano… Pero también las verduras y otros alimentos como las zanahorias, el arroz y hasta la pasta.

– Los zumos de fruta son otra opción, pero si los puedes hacer tú mismo es mucho mejor y una fuente de vitaminas asegurada.

– Sírveles de ejemplo. Bebe agua de forma habitual delante de tu hijo. El efecto ‘imitación’ funciona siempre con los más pequeños.

Mejor agua que cualquier refresco azucarado. Retrasa lo máximo posible la iniciación de los pequeños en las bebidas azucaradas tipo naranjada, limonada, etc. Siempre agua, para comer, para merendar y para cenar.

– Las situaciones en las que debes estar más pendiente son en los viajes, siempre que estén en el exterior, si el niño está realizando alguna actividad física, si llevar rato sin beber agua, durante las comidas y después de ellas, etc.Truco

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