QUITAR CHUPETE Y BIBERÓN: MI EXPERIENCIA

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Mi sobrina mayor sufría una verdadera adicción a los chupetes. Tenía que tener unos 5 o 10, los contaba constantemente, y si se perdía alguno lloraba y solo se consolaba si le comprábamos otro. Cuando empezó el cole con 3 años seguía llevando chupete, la profesora le regañaba y su madre consiguió que, cuando se acercaban al cole los guardase en la mochila para que sus compañeros no le dijeran que era un bebé.

Un día, ya en Navidad,  mi hermana se lo comentó a la pediatra y ésta le dijo a la niña: -¿Sabes que la camella Florinda ha tenido hijitos? Por cada chupete que le dejes te traerá un regalito. Mi sobrina, la noche de reyes dejó los chupetes en el salón al lado de sus zapatos, para que cuando viniesen los Reyes, junto con la camella Florinda se llevasen los chupetes. A la mañana siguiente Florinda, además de los regalos, le había dejado una nota de agradecimiento porque al final los camellitos tenían chupetes.

Mi hija pequeña seguía los mismos pasos que su prima: tenía 5 chupetes y sabía perfectamente donde estaba cada uno. Si los perdía se pasaba todo el tiempo buscándolos así que decidí que cuando los perdiese no le compraría ninguno más. Hace una semana perdió su último chupete en la calle y se pasó todo el tiempo llorando llamando a su “tete”. Le dije que una palomita lo había cogido para su hijito pequeño. La primera noche fue la peor, se despertaba llorando y como no encontraba el chupete no podía dormirse, así que me la tuve que llevar conmigo a la cama.

Los siguientes días siempre que veíamos una paloma en la calle le decía que su hijito tenía el “tete” y que estaba muy contenta.

Ha tardado 3 días en acostumbrarse, ya al cuarto dejó de preguntar por él.

Ceder el chupete o biberón a otro bebé puede ser una gran idea

Ceder el chupete o biberón a otro bebé puede ser una gran idea

 

Igual hice cuando le quité el biberón a mi hijo cuando tenía 3 años: se fue dos días a un campamento y cuando volvió y preguntó por el bibe le dije que se lo había dado a la profesora y que seguro que se había olvidado en el campamento (lo escondí por si acaso tenía que recurrir a él). Desde aquel día ya se toma la leche en el vaso.

Creo que el hacer el gesto de “dejar su chupete o biberón” a otro bebé hace que les cueste menos desprenderse de ellos.

También podéis utilizar alguno de estos “Cuentos para dejar el chupete, quitar pañal o comer mejor” que ya publicamos en otro post. ¿Y vosotras? ¿Cómo lograsteis que dejasen el chupete o biberón?

 

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