MRW: ODA AL MAL SERVICIO Y LA MALA EDUCACIÓN

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Es muy normal quejarse por los servicios de mensajería. En muchas ocasiones son impuntuales, a veces la mercancía llega mal o no dejan ningún aviso de que han estado en el domicilio. Pero lo que viví el otro día con la compañía de mensajería MRW sobrepasa los límites de la mala educación. Un servicio pésimo y una atención al cliente nefasta son sus cartas de presentación.

 

Trucos de mamás es un blog dedicado principalmente a dar información sobre maternidad, productos para la infancia y noticias que puedan ser útiles para todos nosotros. Pero también hemos utilizado este medio como plataforma de denuncia cuando creemos que alguna compañía no da un servicio efectivo y de calidad para que todos estemos avisados de ello.

Os cuento el incidente que tuve el día 5 de enero con esta compañía de mensajería. El día 1 de enero realicé un pedido de un artículo en una web para un regalo. En las condiciones de envío se especificaba que podía ser contrareembolso o con el servicio de mensajería MRW (con este último la entrega se haría efectiva en un plazo de 2 o 3 días) así que elegí esta última opción para que el regalo estuviese en destino antes del día de reyes.

El día 3 recibo un mensaje notificando que el artículo ya está enviado y que llegará a destino ese mismo día. En las condiciones de entrega se especificaba un apartado de Observaciones en el que se indicaba que se pusiese cualquier especificación del envío. En el mismo se había notificado que la entrega se hiciese en horario de mañana ya que a partir de las 4 de la tarde no habría nadie en el domicilio.

Pues nada, caso omiso. El día 3 por la tarde recibo un mensaje en el telefono móvil donde me indica que la entrega no se ha podido hacer así que me vuelvo a poner en contacto con ellos.

La operadora me dice que la entrega se ha intentado hacer a las 4.40. Le confirmo que en el apartado de observaciones se ha notificado que a partir de cierta hora no habrá nadie en el domicilio y se vuelve a pactar una entrega al día siguiente en horario de 9 a 3.

El 4 de enero vuelve a pasar lo mismo. En este caso me dicen que la entrega se ha intentado hacer a la 13.30 ,  imposible porque estuve toda la mañana en el domicilio. A las 5.30 recibo una llamada (supuestamente del mensajero) indicando que ha intentado hacer la entrega y no había nadie. Tras comentarle que eso era imposible me dice que a lo mejor se ha confundido de portal (donde vivo es una comunidad de varios bloques) y que si estoy en casa para llevármelo.

Todo hay que decir, al chico no le faltaba voluntad, pero si yo pongo un horario para entrega es por algo.

El día 5 llamo al mismo teléfono a las 9 de la mañana y el chico me dice que ya no puede entregarlo que tendré que ir a la oficina a recogerlo.

 

Por la tarde me dirijo a la oficina a por el paquete y con tan mala suerte que en el trayecto se me acaba la batería del móvil donde tenía registrado el número de pedido que me habían enviado.

Cuando entro puedo ver como un grupo de trabajadoras de la compañía está discutiendo al fondo a gritos ( bueno, hasta ahí no me meto porque hay situaciones en las que se puede llegar a esos extremos). La persona que estaba para atender los pedidos (bastante grosera y mal educada ) mantiene la siguiente conversación conmigo:

  • Buenas tardes.
  • Hasta que acabe con este pedido no me voy a poner con el suyo.

Ante esa agresividad que había en el ambiente prefiero mantenerme callada.

  • Número de pedido
  • Lo siento pero se me ha acabado la batería del movil y no puedo dárselo ¿Lo puede buscar por DNI?
  • ¡ Estoy harta! -me dice gritando- ¡Ya es la persona 15 que viene sin número de pedido!. A ver, como sabe que está aquí – una persona que atiende al cliente no puede ser tan maleducada y más cuando no le había hecho ningún comentario-.
  • Pues me ha llamado un chico y me ha dicho que no lo podía entregar.
  • No le puede haber llamado nadie porque los mensajeros no llaman.
  • Pues bueno -contesto a la muy buena señora-  entonces me lo he inventado… Si me deja un cargador de movil puedo buscar el número de pedido.

De muy malas maneras me da un cargador y consigo encender el teléfono y darle el número de pedido.

  • Lo ves, lo ves – me dice la buena señora con aire prepotente- esto es lo que necesito.
  • Ya pero no tengo la culpa si se me ha acabado la batería -intento contestar en tono diplomático.
  • Pues si porque el teléfono es tu responsabilidad
  • ¿Ah si? – ya no me quedaba más remedio que contestar – ¿Y también es mi responsabilidad estar dos días esperando el pedido 6 horas en casa y que no haya venido ninguno de los dos días a su hora?
  • No – me responde con chulería- Porque el periodo de entrega es de 9 de la mañana a 10 de la noche y por lo que pagáis por el envío bastante es.

¿Cómo os quedáis?  ¿Así queremos enseñar educación a nuestros hijos cuando nosotros somos el ejemplo de todo lo contrario?

Pues esta fue mi experiencia. Espero no encontrarme nunca más ejemplos como este y que una compañía cuide esos detalles con algunos de sus empleados porque si no vamos a dejar una jungla a nuestros hijos…

 

 

 

2 comentarios
    • Trucosdemamas
      Trucosdemamas Dice:

      Yo entiendo que son épocas complicadas pero una cosa no quita la otra. Todos tenemos trabajo en determinadas épocas del año pero al menos no nos comportamos con mala educación. No fue el que no me llevasen el paquete a casa, si no el trato que tuve en la oficina. La empresa a la que compré el producto está pagando a MRW por un servicio que no están cumpliendo.

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