El ritmo de vida que impone el S XXI ha hecho que se acuñen nuevos términos como el de BURNOUT. Esta palabra que en principio se aplicaba al mundo laboral está tomando protagonismo entre los nuevos padres.

 

 

¿Habeís sentido en los últimos meses síntomas como cefaléas, molestias en el estómago, falta de sueño, ansiedad…? Posiblemente esteís padeciendo el síndrome del BURNOUT, un término que se ha acuñado para definir el estrés y la falta de motivación laboral pero que se puede encajar perfectamente en los padres de este siglo.

 

Llevo varias semanas con un dolor de cabeza insoportable. Por las tardes es como si tuviese una jaqueca continua (cuando nunca he sufrido dolores de cabeza) y en los ojos he notado una pérdida de visión.

Al principio no le dí importancia pero viendo que iba a más me acerqué a mi médico de cabecera. La doctora me preguntó por mi trabajo, si tenía hijos, las edades que tenían… Después de contar un poco mi día a día la doctora me dijo que podía padecer el síndrome del Burnout.

Aparte de esto he notado que con los niños no tengo la capacidad de aguante que tenía antes y me cuesta mantener la calma cuando se pelean, regañan o ensucian en casa.

 

El agotamiento al que estamos sometidos es la causa de este nuevo mal que afecta cada vez a más padres. Aparte del trabajo a los padres de hoy se nos van acumulando multitud de tareas que son ajenas a nosotros pero que las asumimos como propias: Los deberes de los niños, actividades extraescolares que suponen el desplazamiento continuo de un sitio a otro,  exámenes escolares, fiestas de cumpleaños…

A esto hay que añadir comidas, cenas, plancha, lavadoras y un sinfin de tareas del hogar que queremos dejar terminadas al final del día.

El síndrome burnout suele darse especialmente cuando el trabajo supera las ocho horas diarias. ¿ Os habeís dado cuenta del tiempo que dedicamos a cubrir las actividades de nuestros hijos?

Si teneís alguno de estos síntomas probablemente sufraís este síndrome:

 

  • Síntomas psicosomáticos: cefaleas, molestias gastrointestinales, insomnio…
  • Síntomas de conducta: Problemas relacionales (estamos tan cansados que no nos apetece quedar y rechazamos cualquier tipo de evento social que nos pueda estresar).
  • Síntomas emocionales: Ansiedad, disminución del rendimiento…
  • Síntomas defensivos: La frase “Estás a la que salta” es una de las más apropiada.

 

LOS FACTORES DE RIESGO DEL  SINDROME BURNOUT SON: 

 

 

  • El estrés como resultado de una responsabilidad, que con frecuencia supera las capacidades del individuo para resolverlas.
  • La falta de sueño.  Esto hace que estemos irascibles todo el día y provoca que perdamos los nervios con los niños fácilmente.

 

Esto provoca un agotamiento emocional que hace que tengamos una pérdida de energía y fatiga. También provocará que estemos más irritados y perdamos la motivación por todo. Y si mantenemos esta situación durante mucho tiempo nos frustraremos porque no podemos llegar a todo y en muchas ocasiones esto terminará en depresión.

 

 

 

5 PREMISAS PARA PLANTAR CARA AL BURNOUT

 

 

 

 

 

 

Antes de que el síndrome de Burnout se instale en nuestras vidas y tenga consecuencias para nuestros hijos y para nuestra vida familiar hay que tomar medidas. Tenemos que empezar por ser conscientes de cambiar muchas cosas en nuestras vidas y que LOS PADRES CON SUPERPODERES NO EXISTEN. 

 

  1. GESTIONAR NUESTRO TIEMPO Y SABER CUALES SON NUESTRAS PRIORIDADES.

Muchas veces damos prioridad a cosas secundarias. La plancha o la limpieza pueden esperar y muchas veces esa causa de agotamiento es porque no gestionamos bien nuestro tiempo y perdemos parte de este en cosas innecesarias.

 

 

 

2. DELEGAR ES IMPORTANTE.

En muchas ocasiones no delegamos el trabajo con los niños en la pareja, abuelos, hermanos….porque no confiamos en que puedan hacer las cosas como nos gusta hacerlas a nosotros. Esto es un ERROR que debemos subsanar lo antes posible.

Debemos ser conscientes que cada persona hace las cosas de una forma y no por ello las hace mejor y pero. Aprender a delegar nos dará más tiempo libre para disfrutar de la vida. 

 

3. HACER QUE TUS HIJOS SE HAGAN RESPONSABLES DE SUS TAREAS.

El sentimiento de sobreprotección hacia nuestros hijos hace que nos volquemos con ellos en sus tareas diarias. Les preparamos la ropa que se tienen que poner, les ayudamos con las mochilas, preparamos sus desayunos, nos volcamos con ellos en el tema del estudio y los deberes sin ser conscientes que esta situación además de provocar un estrés permanente  conseguimos que nuestros hijos vayan descargando tareas en nosotros

 

4. DEDICA UNA PARTE DE TU TIEMPO A TÍ.

Practicar yoga, ir al cine o quedar con amigas es algo que muchas veces perdemos cuando tenemos hijos. Dedicamos todo el tiempo a nuestros hijos y cuanto más les damos, más tiempo absorben.

Es importantisimo tener un tiempo para nosotros porque esto nos dará esos momentos de independencia esenciales para la calidad de vida.

 

5. PRACTICA DEPORTE Y COME SANO. TU CUERPO TE LO AGRADECERÁ. 

Generar endorfinas es una de las claves para estar feliz. Estos químicos naturales producen una analgesia natural, y estimulan los centros de placer en el cerebro que nos dan sensaciones felices y nos alivian de los dolores y del malestar. Practicando deporte generamos  FELICIDAD  que ayudará a tomar las tareas diarias de otra forma.

Estamos hartos de oirlo pero una de las maneras de mantener nuestra mente sana es cuidar de nuestro cuerpo con hábitos saludables para el mismo.

 

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.