¿Cuántos de vuestros hijos han tenido caries? Seguro que algunos de vosotros ya habéis tenido que ir al dentista, como yo, más de una vez. Es muy importante enseñar a los niños             

No sé si os pasará lo mismo que a mí, pero crear el hábito de lavarse los dientes es bastante complicado, ya que se les olvida lavarse los diente y cuando me doy cuenta ya se han quedado dormidos.

Gracias al Sello de Calidad de Madresfera hemos podido probar los cepillos eléctricos Oral B y aquí os damos nuestra opinión

Es importantísimo que enseñemos a os niños cuanto antes este hábito, ya que cuanto antes incorporen la rutina del cepillado de dientes en su vida diaria, más estarán previniendo posibles visitas al dentista y problemas en los dientes.

¿Cuándo debemos empezar a enseñar a los niños a lavarse los dientes?

Ya desde que tienen seis meses podemos ir enseñando a los niños la práctica de lavarse los dientes. Para ello hay cepillos especiales que se pueden adaptar a los dedos y con los que pueden empezar a incorporar esta rutina a sus vidas.

Una de las cosas que podemos hacer es cepillarnos los dientes con ellos. Los niños pequeños imitan lo que hacen los mayores, y además si lo hacemos juntos será un momento que pasemos en familia y que pueden relacionar con momentos agradables.

Los expertos recomiendan cepillar los dientes al menos dos veces al día hasta que el niño cumpla los 3 años. Lo ideal es utilizar una pasta con flúor y la cantidad que tenemos que poner en el cepillo es como la mitad de un guisante.

Según van creciendo ya podemos cambiar de cepillo y a partir de los tres años tenemos la opción de incorporar un cepillo eléctrico. La ventaja de este tipo de cepillos es que eliminan más placa que los cepillos manuales (la placa es la causa de las caries y de la enfermedad gingival) y que además, gracias a que el cabezal es más pequeño, pueden llegar a sitios que normalmente no puede llegar un cepillo manual.

Hay cepillos eléctricos adaptados para todas las edades, a partir de 3 años con un cabezal más pequeño, de 6 a 12 años con un cabezal intermedio y, a partir de 12 años, para los adolescentes.

Si hacemos algo que les motive o que quieran hacer seguramente fijar este hábito será mucho más fácil. El juego puede ser un buen aliado y para ello podemos descargarnos la APP de Oral B (la APP es gratuita y para todo el mundo), con la que los niños pueden jugar y aprender un buen cepillado a la vez.

En ella aparece un dibujo de sus personajes Disney favoritos, que aparece tapado de espuma, y que poco a poco se irá descubriendo mediante el cepillado. El tiempo justo en el que aparece el dibujo completo es de 2 minutos, por lo que los niños tienen que estar frotándose con el cepillo ese tiempo (como ya hemos dicho el que recomiendan los expertos) para ver el dibujo completo.

El juego les indica que si quieren ganar una nueva recompensa tienen que volver a jugar cuando les toque el nuevo cepillado.

Según la psicóloga Silvia Álava, autora de libros como Escuela de padres o Queremos que crezcan felices, entre las pautas clave que tenemos que seguir los padres para conseguir fomentar el hábito de lavarse los dientes se encuentran la de planteárselo como un juego, explicarles claramente porqué tenemos que lavarnos los dientes (para que no se nos caigan, que no nos duelan, que estén limpios…); hacer que se convierta en un hábito (por ejemplo que se lleven un cepillo de dientes al colegio) o normalizar las visitas al dentista.

Nuestra opinión

La verdad es que hasta el momento no habíamos utilizado cepillos eléctricos, siempre habían sido manuales. Lo que sí que he notado es que el cepillado eléctrico te deja mucho más limpia la boca, es una sensación parecida a cuando te haces una limpieza bucal en el dentista. El cepillo tiene diferentes cabezales, por lo que si tienes los dientes sensibles puedes poner uno más suave.

En cuanto a los niños hemos empezado a incorporar la rutina con la APP y al menos estos cinco primeros días lo han estado haciendo (sobre todo por la noche, ya que a veces se les olvida), lo que es ya todo un paso. El hecho de que tengan que “descubrir” un dibujo diferente cada día les motiva más, y sobre todo están cepillándose los dos minutos que dura este “cepillado virtual” (antes en 30 segundos ya terminaban).

También hemos visto que están mucho más motivados cuando vamos todos a cepillarnos los dientes en familia, así que espero que con esta rutina poco a poco vayan adquiriendo este hábito.

Lo que hemos notado es que con el cepillo eléctrico la limpieza es mayor, ya que ellos, con un cepillo manual, se cansan muy rápido. El hecho de que los cepillos estén decorados con sus personajes favoritos también ayuda a que quieran ir a lavarse los dientes.

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