¿Padeces intolerancia a la lactosa? Nutira®, la gama de complementos alimenticios con
lactasa de Salvat referente en España, te propone unirte al movimiento #SoyLactolerante 
con los 10 consejos para poder disfrutar de los lácteos y no renunciar a los pequeños placeres navideños.

Las personas intolerantes a la lactosa en muchas ocasiones deben renunciar a algunos de los
platos más tradicionales de estas fechas por su contenido en lactosa ya que pueden provocarles molestias como dolor e hinchazón
abdominal, gases, náuseas, vómitos o diarrea. Las tartas y pasteles son los alimentos que más echarán de menos (45,8%) las personas
con intolerancia a la lactosa durante estas fiestas, seguidos de quesos (29,8%), croquetas (20,9%) o postres como yogures, flanes o
cuajadas (19,3%).

Nutira®, la gama de complementos alimenticios a base de lactasa de Salvaten colaboración con Adilac, impulsa el movimiento #SoyLactolerante, una iniciativa que busca apoyar, concienciar y normalizar la intolerancia a la lactosa. Y que con la llegada de las fiestas
navideñas quiere darte 10 consejos para disfrutar de las celebraciones sin miedo a que la intolerancia a la lactosa te estropee la
sobremesa:

1. Para empezar, en el aperitivo se puede optar por platos tan deliciosos y típicos como el jamón o el marisco que no contienen lactosa y no suponen riesgo.

2. Conviene prestar especial atención a la elaboración de las salsas y también de aquellos alimentos procesados, como por ejemplo embutidos, para asegurarnos de que no contengan lactosa en su elaboración o composición.

3. Aunque la mesa de Navidad pueda parecer una trampa para muchos intolerantes a la lactosa, hay muchos platos tradicionales de
estas fechas que no conllevan ningún peligro como la sopa de galets, la escudella, el puchero con pelota, la crema de nécoras, el besugo al horno, el cordero, etc.

4. Los canelones son uno de los platos más habituales de estas fechas, pero contienen mantequilla, leche y queso. Lo mejor es optar por elaborarlos con productos sin lactosa, y el resultado será igual de delicioso.

5.En el plato principal escoger carnes o pescados siempre serán una buena opción, pero evitando aquellas salsas o guarniciones que puedan tener lactosa.

6. El turrón se elabora generalmente con leche, por lo que será necesario optar por aquellos productos que hayan eliminado la lactosa o escoger alguna variedad que no lleve leche en su elaboración como puede ser el de Alicante o el de Xixona, que se elaboran sólo con almendras con miel y clara de huevo. Puedes escoger muchos otros postres típicos en estas fechas que no contienen lactosa y te permitirán poner el colofón a la comida de Navidad sin renunciar a un pequeño placer dulce como pueden ser los mazapanes, los polvorones, los mantecados o los alfajores andaluces.

7. Ojo con el roscón de Reyes! Aunque pueda estar relleno de mazapán y no de nata, para la elaboración de la masa se utiliza leche y
mantequilla. Puedes optar por hacerlo en casa con productos sin lactosa o buscar una pastelería que lo elabore sin lactosa.

8. Y si quieres despreocuparte de la intolerancia a la lactosa durante las celebraciones navideñas puedes tomar un complemento
alimenticio a base de lactasa antes de las comidas y disfrutar de todos los manjares de estas fechas sin preocuparte por su posible
contenido en lactosa, ni pedir un menú especial.

9. Come con moderación y de forma equilibrada.

10. Y sobre todo se feliz con todo aquello que te rodea porque en la felicidad también está el placer.

Este año las navidades van a ser especiales por muchas cosas. Una de ellas son las campañas de donación de juguetes, que este año han cambiado sobre todo por ofrecer una mayor seguridad en los productos que sean entregados a los niños más necesitados.

Por ello se ha propuesto que este año, las donaciones se hagan en la medida de nuestras posibilidades de juguetes nuevos o de aportaciones dinerarias para que los Reyes Magos puedan llegar a todo el mundo.

La OCU (Organización de consumidores y usuarios ) ha publicado un listado con algunos de los diferentes establecimientos y organizaciones que recogen estos juguetes nuevos o usados que harán que la felicidad llegue a los hogares de todos los niños, y mucho más ahora, en tiempos de pandemia.

Los supermercados Alcampo ha puesto en marcha su tradicional campaña “Ningún niño sin Juguete” que se celebrará hasta el 20 de diciembre en 78 hipermercados y supermercados. En este caso los juguetes que se donen deben ser nuevos como medida preventiva ante la Covid´19.

Cruz Roja Juventud pone en marcha su campaña anual de recogida de juguetes nuevos y donativos económicos a través de la página web sus derechos en juego

Reyes Magos de Verdad es un proyecto sin ánimo de lucro en el que colaboran cientos de personas de forma desinteresada para devolver la ilusión a niños, ancianos y personas sin recursos a través de un regalo de Reyes.

Cáritas diocesana es otra de las habituales en la recogida navideña de juguetes en sus parroquias y en las distintas diócesis. Los años anteriores han recogido juguetes usados y los jóvenes integrantes de estas parroquias han repartido juguetes entre los más pequeños. Seguramente en tu ciudad hay muchos centros en los que podeís colaborar bien llevando tus juguetes o como repartidor oficial de los Reyes Magos. Aunque antes os aconsejamos que os informeís del protocolo de seguridad que se sigue a la hora de recogida de juguetes usados.  

En colaboración con más de 50 asociaciones benéficas, fundaciones y ONGs de toda España, la Carta Solidaria a los Reyes Magos pretende dar la oportunidad a los más pequeños de aprender a ser a solidarios ayudando a que otros niños menos afortunados puedan tener un regalo esta Navidad donando los juguetes que ya no usan.

Infórmate sobre esta iniciativa en la web de Tablón de anuncios

En Juegaterapia se han especializado en la donación de consolas y videojuegos a niños que están hospitalizados, una iniciativa preciosa para los pequeños que tengan que pasar las navidades en los centros hospitalarios.

Bene Bene es una App sin ánimo de lucro que pone en contacto a personas con organizaciones solidarias. Funciona como un tablón de anuncios en el que la persona publica una foto del juguete (o el objeto) que quiere donar, y las organizaciones solidarias que están interesadas le contactan para organizar la recogida.

Aparte de estos centros y organizaciones os remitimos a algunos más que podeís encontrar en https://trucosdemamas.com/dona-tus-juguetes-usados-estas-navidades/. ¡QUE NINGÚN NIÑO SE QUEDE SIN JUGUETE!

Fuente: OCU

Hoy compartimos con vosotros una infografía muy interesante que nos hace llegar el equipo de EnergiaToday sobre ecología y medio ambiente.

¿Está cada vez la sociedad más concienciada con el medio ambiente? ¿Cómo reducir la contaminación?

Son preguntas que tienen difícil respuesta. Lo que está claro es que en nuestro día a día hay innumerables formas de reducir nuestra huella ecológica.

Por ejemplo, ¿sabías que en los países occidentales se pueden llegar a enviar a la lavadora cerca de 200 kg de ropa? Esto es mucha agua utilizada.

¿O que menos del 5% de las bolsas de plástico son recicladas? El plástico en sí no debería ser un problema. El problema radica en el destino que le damos a este material una vez lo hemos utilizado. ¿Se recicla? ¿Se reutiliza?

En muchas ocasiones acaba en la naturaleza y el plástico es un material no biodegradable. Se estima que puede tardar más de mil años en que la naturaleza consiga eliminarlo.

Por no decir, de que muchos peces y animales lo consumen por equivocación, lo que conlleva a su muerte prematura o que incluso acabe en nuestras barrigas en forma de microplásticos.

¿Sabías que los países que más dióxido de carbono emiten son China, Estados Unidos, Rusia y la India?

Pero, no son los peores, puesto que otros mucho más pequeños como Gibraltar o Singapur, proporcionalmente contaminan mucho más.

El cambio climático es una realidad. Una realidad dramática y debemos tomar medidas asl respecto. Si los polos se derritieran, zonas como Florida (USA), quedarían cubiertas por completo de agua.

Se estima, que la tierra se ha calentado casi un grado desde el siglo XIX. Esto es muchísimo.

En la infografía podrás ver algunos datos y quizás ayude un poquito más a tomar conciencia sobre el medio ambiente y sobre cómo podemos reducir la contaminación.

El 13 de marzo, el día que se anunció que se decretaría el estado de alarma en todo el país, era un día que yo ya tenía grabado a fuego en mi calendario. Era el día en que salía de cuentas. Las semanas previas ya habían sido caóticas. Prefería no leer demasiado las noticias porque todo eran cifras de muertos, de contagios y de hospitales que empezaban a colapsarse. Visitas restringidas, movilidad muy limitada. El caos campaba a sus anchas mientras yo esperaba la llegada de mi bebé.

El sábado 14 nos encerraron en casa. Nos prohibieron salir salvo para realizar actividades muy esenciales. Ponerse de parto, claro, era una de ellas. Así fue, el lunes 16 rompí aguas y 24 horas después mi hijo llegó al mundo en el momento de mayor incertidumbre de nuestra vida.

Ocho meses después, ahora que puedo verlo con cierta perspectiva, sé que tuve suerte. Mucha suerte. El hospital comarcal en el que yo elegí dar a luz aún no estaba saturado ni tenía casos de COVID. No me obligaron a dar a luz con mascarilla. Mi pareja me pudo acompañar en todo momento, tanto en el parto como en la hospitalización posterior. Viendo cómo se complicó todo después, sin duda, fui muy afortunada.

La vuelta a casa y el confinamiento posterior se me hicieron, sin embargo, muy cuesta arriba. Dos meses sin poder ver a nadie más que a mi marido, que estaba tan perdido como yo, sin recibir ningún tipo de ayuda, con una atención médica muy mermada. Me sentí abandonada. Jamás entendí que no consideraran a una recién parida y a su bebé como dos personas dependientes que necesitaban apoyo de fuera. Algo tan sencillo como un tapper de comida o unos brazos que se ocuparan diez minutos de mi hijo mientras yo me daba una ducha. No pedía más.

Dar a luz en pandemia

Así surgió mi blog, mi vía de escape, un lugar donde encontrar algo de paz dentro de mi propia casa cuando todo se me venía encima. Poco a poco, otras madres que también habían tenido que dar a luz en pandemia fueron conociendo mi perfil y algunas se animaron, incluso, a contar sus experiencias. Fue el inicio de esta pequeña tribu de #coronamamis, como me gusta llamarnos, donde nos leemos desde la distancia y nos sentimos un poco menos solas.

Ha pasado el tiempo y desde marzo son muchas las que han visto cómo toda la ilusión que envuelve un embarazo se ha convertido en un camino difícil, incluso oscuro a veces. Les han anulado citas médicas o las han cambiado por simples llamadas de teléfono, les han prohibido estar acompañadas en momentos tan importantes como la primera vez que le vieron la carita a su bebé en una ecografía o la primera vez que escucharon su latido.

Peor aún. Algunas han tenido que traer al mundo a su hijo solas. Tantos años de lucha, de pelea, para que todo se venga abajo en cuestión de segundos. Sé de chicas a las que dejaron a la puerta de urgencias con el parto apenas iniciado y volvieron a recogerlas 48 horas después con un bebé en sus manos. Duro, ¿verdad?

Nuestra comunidad

Si es tu caso, si estás embarazada o has dado a luz en este caótico 2020, déjame decirte algo. No estás sola. Estamos aquí. Puedes encontrarnos en el blog. En la sección “Coronamamis” recojo testimonios de otras madres que también han dado a luz en pandemia, que también han sufrido las consecuencias de esta crisis sanitaria en carne propia. Y te diré una cosa: encontrarás sufrimiento, pero también mucho optimismo. Nuestros bebés han venido a este mundo para recordarnos que todo esfuerzo merece la pena, que ellos son el futuro y que no podemos venirnos abajo. Que todo pasará y ellos estarán aquí, haciéndonos sonreír cada día.

También puedes unirte a nuestra comunidad de Instagram @nacerentiemposdelcoronavirus. En historias destacadas encontrarás el álbum de #coronamamis donde puedes ver las fotos de mujeres valientes, felices y orgullosas de lo que han logrado en medio de una pandemia. Mejor aún, puedes subir la tuya y formar parte de todo esto.¿Te unes? ¡Te esperamos

Hoy 30 de noviembre se celebra el Día Internacional de la lucha contra los Trastornos de Conducta Alimenticios. Este año esta enfermedad, que afecta a 400 mil personas en España y en su mayoría son jóvenes, se ha visto incrementada por la situación excepcional que estamos viviendo. Es importante destacar que, según datos de la Fundación Fita y de la Asociación Española para el estudio de estos trastorno los TCA en un 60% de los casos puede convertirse en una recaída.

Es importante alertar de esta enfermedad, ya que este tipo de pacientes pueden presentar otras patologías psiquiátricas asociadas, como por ejemplo, depresión, ansiedad, trastornos de personalidad o abusos de drogas.

La anorexia nerviosa y la bulimia son bastante frecuentes en la adolescencia. .  “En los últimos meses se han agravado estas situaciones debido a todo lo que estamos viviendo desde el pasado mes de marzo. Por ello, el tratamiento y la prevención tienen que tener como objetivo, además del restablecimiento físico, el desarrollo de la autoestima, la gestión de emociones y la creación de una escala de valores lejos de los estereotipos”, explica el doctor Guillermo Pardo, psiquiatra especializado enTrastornos de Conducta Alimentaria de la Clínica López Ibor.

Indicios para detectar trastornos alimenticios

Podemos ver en nuestros hijos ciertos indicios que nos pueden hacer sospechar que tienen algún problema con la alimentación. Algunos de ellos pueden ser los siguientes:

  • Cambio de carácter. Nuestros hijos pueden estar más irritables e irascibles con sus progenitores, se esconden en sus habitaciones y no quieren conversar ni dar explicaciones a nadie.
  • Comienzan a obsesionarse con el ejercicio físico y las visitas al gimnasio son largas jornadas en las que la apariencia física se convierte en un objetivo, hecho que conlleva a tener un control exhaustivo de las comidas y de las calorías ingeridas.
  • Evitan las comidas familiares, comer delante de la gente, comen poco y mal y quitan la grasa a todos los alimentos.
  • Muestran agresividad continuamente y sobre todo si se habla de temas relacionados con la alimentación.
  • Tienen mucho en cuenta lo que comen los demás y siempre suelen intentar que toda la gente coma de forma más saludable.
  • Siempre están cansados y fatigados.
  • Se suelen aislar de sus amigos.
  • Pasan mucho tiempo en el baño sin motivo aparente.

300.000 jóvenes afectados en EspañaLos TCA afectan en España a un total de 400.000 personas, según datos de la Fundación Fita y de la Asociación española para el estudio de estos trastornos. De estos, 300.000 son jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 25 años.A nivel mundial, se calcula que entre un 4 y un 6 % de las jóvenes entre 10 y 25 años sufre un TCA, y 9 de cada 10 afectadas por ellos son mujeres, a pesar de que el número de hombres también se está viendo incrementado.

La sordera en niños es algo a lo debemos prestar mucha atención ya que un diagnóstico tardío puede afectar al lenguaje y al desarrollo de habilidades sociales en los más pequeños. Pero,  ¿A qué se debe la sordera en los más pequeños? ¿Cómo detectarla?

Cuando tenemos nuestro primer hijo los padres estamos pendientes de cualquier indicio que nos resulte extraño a la hora de detectar cualquier enfermedad en los más pequeños. En el caso de la hipoacusia o sordera puede haber signos muy evidentes de que nuestro pequeño no oye bien, pero hay algunos casos en que estos son más difíciles de detectar.

La hipoacusia es la dificultad total o parcial para escuchar sonidos y la más de un sesenta por ciento de las sorderas infantiles tienen un origen genético o enfermedades que ha tenido la gestante durante el embarazo como es el caso de la rubeola o la toxoplasmosis.  

La detección temprana por parte de los padres es importantísima ya que puede afectar al desarrollo del habla, el lenguaje y a sociabilización de los más pequeños.  Pero ¿Cuáles con los síntomas que presentan los niños con hipoacusia y a los que debemos estar alerta?

¿Cómo detecto si un niño padece sordera?

Es cierto que los padres tenemos un sexto sentido y sabemos cuándo a nuestro hijo le pasa algo y en los bebés hay síntomas que son muy evidentes:

  • El niño no se inmuta ante los sonidos fuertes. Un bebé reacciona ante cualquier estímulo sonoro y un ruido fuerte hace que el niño se asuste y llore en busca de la protección materna. Si vemos que no muestra ningún tipo de reacción ante esto es hora de acudir a nuestro médico de familia para que detecte cualquier anomalía en el pequeño.
  • A partir de los seís meses los niños giran la cabeza hacia el punto en el que se produce el sonido, pero suele ser habitual que un bebé que padece hipoacusia no vuelve la cabeza. Tampoco la girará si se le llama por su nombre si no cuando tiene una referencia visual del progenitor o alguien que esté a su alrededor.

              Muchas veces esto se confunde con la falta de atención en el bebé, pero puede ser que el niño ignore a la persona porque no la oye.

            Cuando son más mayores la hipoacusia es más fácil de detectar ya que muchos niños presentan problemas al hablar y cuando hablan no lo hacen de forma clara. Otro de los factores claves para ver que pueden tener problemas de audición es cuando suben continuamente el volumen del televisor porque no son capaces de distinguir los sonidos de los receptores.

            Afortunadamente hoy en día se suele detectar la mayoría de los casos de hipoacusia infantil dentro del primer mes de vida y antes de los 6 meses se pueden iniciar tratamientos para evitar problemas posteriores en los niños.

Y sobre todo, ante cualquier mínima sospecha es mejor acudir a nuestro médico de referencia para que haga un diagnóstico inicial y derive al especialista correspondiente para que realice todas las pruebas auditivas necesarias.

La iniciativa desarrollada por el portal de salud SaludOnNet regalará 250 ecografías mamarias y tiene como objetivo de la importancia de éstas para una detección precoz de la enfermedad.

Con más de 32.000 nuevos casos cada año, el cáncer de mama se ha convertido en el tumor más frecuente entre las mujeres, y una de cada 8 lo desarrollará a lo largo de su vida. Es una patología que padecen en la actualidad más de 100.000 mujeres españolas, y cuya incidencia va en aumento.

Sin embargo, con un diagnóstico precoz, los índices de supervivencia están cercanos al 85% y, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), un 90% de las pacientes continúan libres de la enfermedad cinco años después del diagnóstico y tratamiento del tumor. Las ecografías y mamografías son las pruebas más indicadas para una prevención eficaz.

SITUACIÓN ACTUAL OBJETIVO Y CAMPAÑA

Con este objetivo nace, por cuarto año consecutivo, la iniciativa solidaria #JuntosPrevenimos gracias a la cual el portal de salud SaludOnnet regalará 250 ecografías mamarias a las mujeres que lo soliciten durante la semana del 14 al 20 de octubre de 2020, y que podrán realizarse en 55 centros de toda España de forma totalmente gratuita.

Para participar únicamente tenéis que apuntaros a través del siguiente enlace www.saludonnet.com/contra-el-cancer-de-mama. La selección se hará en un proceso aleatorio que será auditado a través de una plataforma. Se contactará con cada persona a través del email facilitado. La ecografía es 100% gratuita, y no hay ningún coste asociado.

El miedo a un positivo en clase puede dar lugar a conductas insolidarias entre los padres

Esta semana he vivido el primer “confinamiento” de la clase de uno de mis hijos y he podido comprobar cómo a veces nos comportamos los padres y que esas actitudes que no son las más adecuadas ni responsables.

El pasado martes nos llamaron para comunicarnos que había un positivo en una de las clases a las que van mis hijos. El colegio en ningún momento dio el nombre del niño para preservar su intimidad, pero de pronto el grupo de whatsapp empezó a echar humo y alguno de los padres comenzaron a preguntar qué niño podría haber dado positivo.

Una de las madres dijo un nombre y al momento la madre del aludido contestó que su hijo no era el que estaba contagiado, comenzando a tensarse el ambiente.

Al final, la madre del niño contagiado escribió en el whatsapp que era su hijo el que había dado positivo (creo que la pobre se vio tan sobrepasada que lo escribió públicamente, aunque estaba en su derecho en no revelarlo)-

En otra de las clases del colegio comenzó a oirse el rumor de que uno de los niños estaba pendiente de hacerse una PCR . Pronto saltó la alarma en los grupos de Whatsapp de la clase. Los padres comenzaron a hacer conjeturas sobre quien podría ser el afortunado que estaba contagiado, si habría ido al colegio o no portando el virus y el posible niño contagiado fue estigmatizado en cuestión de segundos. El colegio no ha notificado ningún positivo en esa clase, por lo que se ha creado una alarma generalizada sin ningún fundamento.

Supongo que el miedo a que el “contagiado” sea un niño con el que el nuestro juegue hace que tengamos este tipo de actitudes, que son muy negativas pues pueden hacer llevar a otros niños a ” “rechazar” o no querer estar con ese compañero.

¿Habéis vivido una situación parecida? ¿Qué os parecen este tipo de actitudes?

La Covid-19 será historia y recordaremos estos meses como un mal sueño. Un vago recuerdo recorrerá nuestro pensamiento pensando la angustia y la impotencia de estar confinados. Para otro habrá supuesto un regalo en forma de unión familiar y de cosas positivas. Porque si algo hemos aprendido durante este tiempo es a valorar las cosas más importantes de la vida ¿O no?

Estoy en casa y de repente escucho el megáfono de la policía municipal increpando a una pareja sin mascarilla: “¡Que se pongan la mascarilla!” se escuchó a lo largo de toda la calle. Salí al balcón y vi a una pareja de jóvenes que estaba siendo señalada por la gente que pasaba en aquel momento por la calle.

¡Sinvergüenzas! gritaban al unísono. La pareja se subió la mascarilla inmediatamente. Agachó la cabeza y cruzó a la otra acera.

Los supermercados, lugares de conductas agresivas.

Los supermercados han supuesto el salvoconducto de mucha gente en estos meses de pandemia. Pero también han hecho sacar lo peor de nosotros. Seguro que todos hemos visto alguna pelea por cualquier tontería durante estos meses: que no se ponga tan cerca de mi, respete la distancia de seguridad, no se cuele, hay fila única y se ha puesto en otra caja…y decenas de pequeñas cosas que han crispado nuestra paciencia.

Parece que estamos acechando como buitres para reprimir, regañar o chillar a una persona que se ha acercado un poco más a nosotros sin darse cuenta o que no ha sido consciente que había una única fila y se ha ido en dirección a las cajas que estaban vacías.

Otra de las imágenes más impactantes que hemos podido ver en estos meses es la de cientos de personas con los carros llenos de comida, como si el fin del mundo estuviese a la vuelta de la esquina dejando las baldas de los supermercados vacías y sin pensar que otras personas se iban a quedar sin alimentos de primera necesidad porque otros, habían hecho acopio de comida para varios meses.

Para el sociólogo Jordi Busquet, profesor de Blanquerna-Universitat Ramon Llull , ciertos comportamientos egoístas vistos, son atribuídos al miedo, la incertidumbre, la inseguridad. Quien acapara alimentos a lo mejor no es egoísta, pensaba en sus hijos, indica. “Es difícil gestionar lo individual y colectivo a la vez”.

Los colegios: El miedo a los niños que son positivos

Está siendo increíble como los más pequeños están llevando todo esto mucho mejor que los adultos. Los niños se han adaptado a las normas perfectamente, llevan sus mascarillas sin poner ninguna queja, aceptan las nuevas normas impuestas por los centros docentes con toda normalidad y llevan actitudes de respeto y empatía hacia los más mayores.

¿Y nosotros que es lo que hacemos? ….Nuestros miedos han hecho que cada positivo que esté en el colegio se convierta en un drama. El niño que da positivo es señalado en los infinitos grupos de WhatsApp que tenemos en el colegio y los padres ponemos el grito en el cielo y con nuestros miedos asustamos a nuestros hijos que ven como algo terrorífico el que uno de sus compañeros esté pendiente de los resultados de una PCR.

Debemos relajarnos y aceptar con cierta normalidad estas situaciones, ya que hay que convivir con ello hasta la llegada de la esperada vacuna y debemos normalizar todo ello sin tener aterrados a nuestros hijos.

Perderemos amigos en tiempos de pandemia

Algunos amigos de toda la vida con los que hemos compartido momentos inolvidables parecen alejarse cuando se da una opinión o se rebate alguna cuestión sobre como se está llevando la gestión de la pandemia. La Covid – 19 está distanciando amigos y familiares. Las opiniones ya no son tales, sino que cada palabra es exaltada y sacada de contexto, cada discusión por el tema de la pandemia termina en pelea y los ánimos están disparados

Las redes sociales, aprovechan la negatividad para exaltar todo aquello que no nos gusta y los debates en las mismas terminan en insultos y en descalificaciones por parte de los participantes crispados por algún comentario.

Una lección de vida

Todo esto debe servir para que hayamos aprendido que hay que aprovechar cada instante de la vida. Vivir cada momento y pasar cada minuto con nuestros hijos y seres queridos nos dará la felicidad. Hacer felices a los demás y no discutir por cosas que realmente no tienen importancia harán que nos sintamos útiles en tiempos de pandemia.

Y sobre todo valorar todo lo que nos rodea y mirar a nuestro alrededor porque, detrás de cada mirada hay una historia y esa historia merece ser escuchada, porque en estos días podemos hacer feliz a mucha gente con una simple sonrisa.

Fuentes consultadas: https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20200326/474207515821/coronavirus-egoismo-solidaridad.html

La asesora pedagógica de editorial Rubio resume los principales efectos que la nueva situación puede acarrear para los más pequeños y cómo podemos ayudarle a sobrellevarla.

Pese a que los niños son especialmente flexibles para abrazar los cambios, la situación actual está cargada de miedos y nervios que se pueden haber gestado estos meses atrás y aflorar durante vuelta al cole, tras las semanas de confinamiento y asilamiento, junto al bombardeo de noticias recibidas. Ese miedo es una emoción natural, que aparece ante la percepción de un peligro y que cumple una función de adaptación y de supervivencia. Nuestros pequeños, al sentirlo, buscan cómo protegerse.

Todo esto puede provocarles un impacto emocional que llega acompañado de algunos efectos al volver al cole, como nos enumera Celia Rodríguez, asesora experta en psicopedagogía de la editorial RUBIO:

·       Aumento de irritabilidad, lo que incrementa las rabietas y los enfados, e incluso la tristeza.

·       Incremento de temores, e incluso fobias relacionadas con la enfermedad, con ir al cole o alejarse de las figuras de los progenitores, ya que el niño puede haber desarrollado una excesiva dependencia.

·       La pérdida de hábitos, esenciales para los niños y niñas, ya que aportan regularidad y confianza, así como la sensación de controlar lo que va a pasar.

¿Y cómo les ayudamos a afrontar y superar emocionalmente los primeros días de vuelta al cole?, ¿Cuándo podemos detectar esos efectos negativos en nuestros niños y niñas? Desde RUBIO, su asesora psicopedagógica nos resume los cinco consejos fundamentales que pueden reconfortarles en este tránsito y evitarles el bloqueo:

1.       Ayudarles a que identifiquen, expresen y acepten las emociones: porque los niños no siempre son capaces de identificarlas, por lo que no pueden expresarlas. Debemos pararnos a observarles y a dialogar con ellos, por ejemplo, en momentos de juego en los que estarán más relajados, y ayudarles a gestionar sus emociones.

En ese momento es fundamental hablarles con naturalidad y con un lenguaje que puedan entender, con un mensaje de aceptación, por ejemplo: “esta situación a mí me asusta un poco, puede que tú también tengas algo de miedo porque hemos estado mucho tiempo en casa y no queremos contagiarnos, es normal estar un poco asustados”. De esta manera, le estamos diciendo al niño que es normal sentir determinadas emociones, y está preparado para el siguiente paso, que consiste en ayudarle con una visión menos catastrófica de la situación: “es normal tener miedo, pero todo está preparado para que sea seguro”.

2.       Continuar explicándoles y haciéndoles sentir seguros sobre la nueva situación: continuar trabajando con él desde la imaginación los primeros días de clase, a través del juego simbólico, un buen método que les permite ensayar y visualizar esta nueva situación con muñecos. De esta manera, podemos plantear diferentes situaciones y trabajar la idea de tranquilizar al niño: ¿Qué es lo qué puede pasar? Y si pasa esto, ¿qué podemos hacer? De este modo, el niño comprobará los recursos y herramientas que tiene para afrontar la situación. Nos servirá para remarcar un plan sencillo, por ejemplo reforzarles las rutinas: lavarse las manos, llevar mascarilla, mantener distancia, etc.

3.       Reforzar las cualidades y recursos personales de superación: porque tanto los niños como los adultos podemos vernos indefensos e incapaces de afrontar determinadas situaciones, y para cambiar esa visión es muy importante reforzar las propias cualidades y recursos de superación. Se trata de recordar al niño situaciones que ha podido superar y cómo ha afrontado tales situaciones, por ejemplo: “¿te acuerdas del primer día de cole? ¿Y la primera vez que te tiraste por un tobogán?”.

4.       Puede ser un buen momento para practicar rutinas de relajación: una herramienta perfecta tanto para nosotros los adultos como para los niños, que les ayudará a desconectar de esos momentos de tensión que acumulan ante los nuevos días de un cole tan diferente al que recordaban. Además, aprender unos sencillos ejercicios de relajación les puede servir como una herramienta de control para afrontar sus emociones también en el cole.

5.       Desarrollar algún método para saber qué hacer en caso de tener miedo: esto les ofrecerá unas pautas sencillas que reforzarán su sensación de seguridad ante esta situación. Por ejemplo:

1.Pedir ayuda al profesor y después contarlo en familia.

2.Practicar la relajación a través de la respiración, cantando una canción, etc.

3.Recordar lo que sabemos hacer para superar situaciones.

Unos sencillos consejos que les ayudarán tanto a ellos como a vosotros para acostumbrarnos en estos primeros días al nuevo cole post-COVID.